viernes, 6 de febrero de 2009

Municipio Rivas Davila



INTRODUCCION


La intensificación e incremento de un conjunto de problemas sociales y ambientales en las últimas décadas, en el territorio de los municipios venezolanos, ha puesto en evidencia la inadecuada relación que se ha venido desarrollando entre la sociedad y la naturaleza. Graves desequilibrios han sido responsables en gran medida de la pobreza, deterioro de los recursos naturales y de ecosistemas estratégicos, desorganización territorial, carencia de servicios en muchas comunidades, desarrollo espacial anárquico e irresponsable; en fin, un conjunto de inestabilidades y desequilibrios socio-territoriales que atentan contra el desarrollo humano y su entorno vital.

Por otra parte, el proceso de ordenamiento territorial implica mucho más que un esfuerzo de organización espacial y planificación territorial; la siembra de la cultura organizacional pasa por el establecimiento de una nueva concepción del entorno de vida, reconociendo la existencia de relaciones interactivas con el medio natural y social que forman parte del desarrollo del ser humano, debiendo ser armónicas y equilibradas para garantizar la trascendencia de las actuales y futuras generaciones. Un territorio ordenado y eficiente para la acción de las comunidades, las instituciones y el estado, requiere de una cultura ciudadana de respeto, vocación de servicio y solidaridad, que propicie un patrón de vida racional y prudente con las capacidades territoriales y los derechos de todos los ciudadanos.

Por lo tanto, el Ordenamiento Territorial, en el marco del Proyecto de Ley Orgánica para la Ordenación y Gestión del Territorio, es definido como “una estrategia política del Estado para orientar la distribución espacial del desarrollo, promoviendo la inversión pública y privada, garantizando la dotación de las infraestructuras, equipamientos y servicios, necesarios para la ocupación del territorio nacional, la consolidación de los asentamientos humanos y en la localización de las actividades productivas, con base en los recursos disponibles y en las ventajas comparativas de su localización”. Este planteamiento reitera el carácter de este proceso como política del Estado para el conocimiento, promoción y administración de la ocupación y usos del territorio, la organización de la red de centros urbanos y del espacio rural y la adecuación de la estructura administrativa del Estado, expresada en el territorio; todo acorde con los lineamientos del proyecto sociopolítico nacional, con el potencial de recursos ambientales y la prevención de riesgos naturales.

Además, el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001 - 2007, también establece soporte técnico y referencial para el desarrollo de políticas de ordenamiento territorial a nivel municipal, cuando a través de los pentaequilibrios, considera el aspecto territorial sobre la base de la ocupación y consolidación del territorio, definiendo como un objetivo de la nación la descentralización desconcentrada. De esta forma, se diseñan objetivos estratégicos que apuntalan las acciones impulsoras del desarrollo rural integral, la localización de las actividades productivas y de la población, la racionalización del uso de los recursos naturales, el mejoramiento de las condiciones ambientales, entre otras, todas con la finalidad integradora del mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades y su gente.

Como una propuesta sublime pero articuladora y promotora de los cambios positivos, surge la necesidad de fortalecer la educación ciudadana y ambiental, frente a la configuración de un nuevo modelo de patria humanista y dignificante de la vida, enmarcada en los principios del Socialismo del Siglo XXI y el nuevo orden territorial. El objetivo fundamental es fortalecer el sistema educativo emergente que desarrolla el gobierno nacional e incentivar la cultura de la armonía integral que contempla el Plan de Ordenación del Territorio del Municipio Rivas Dávila, así como el traslado de las escuelas a los hogares y dinámicas de vida.

En el caso del Municipio Rivas Dávila, la disposición del Plan de Ordenación del Territorio facilita la participación, ya que contiene aspectos sustantivos que exige la Agenda Local 21 a las entidades e instituciones que deseen acogerse a sus principios, criterios y lineamientos. En efecto, el enfoque integral y sustentable de la ordenación del territorio para generar el conocimiento de los componentes físiconaturales, socioeconómicos, culturales-comunitarios y político-administrativos, junto con el manejo de las tendencias en el aprovechamiento de los recursos naturales y la prevención de riesgos ambientales, la ocupación del territorio, el uso de la tierra, la localización de las actividades económicas, los procesos de concentración y segregación; en fin, la organización deliberada de un espacio social construido, facilita configurar propuestas básicas como referentes de la agenda local 21 para ser convertidas en acciones de programación, cuya viabilidad va ha estar dada por el esfuerzo de promoción e inserción en la Agenda Local 21 que asuma la alcaldía del municipio del poder público local.


Localización Y Situación Geográfica Del Municipio Rivas Dávila

El Municipio Rivas Dávila se ubica en el sector suroeste de la Cordillera de Mérida, con un posicionamiento geográfico entre los 71º44´53" - 71º54´38" de Longitud Oeste y los 8º09´29" - 8º19´39" de Latitud Norte, formando en su totalidad parte de la cuenca alta del Río Mocotíes principal afluente del Río Chama, perteneciendo de forma general a la cuenca del Lago de Maracaibo. Se configura en medio de un fondo de valle, en vertientes empinadas y valles intramontanos que conjugan diversidad escénica, potenciales recursos y expresión de riesgos naturales.

Político-administrativamente el Municipio Rivas Dávila forma parte del Estado Mérida, y con un área total de 187 Km2 aproximadamente, representa el 1,62% de la superficie total del Estado. Colinda por el Norte con el Municipio Tovar y por el Este con el Municipio Guaraque; mientras que por el Sur colinda con el Municipio Uribante y por el Oeste con el Municipio Jáuregui del Estado Táchira. En su territorio se conforman nueve importantes centros poblados organizados en dos parroquias, teniendo a Bailadores, típica y pujante ciudad andina como capital del Municipio; asimismo, destaca Las Playitas, Otrabanda, Las Tapias, Bodoque, San Pablo y Mariño dentro de la Parroquia Capital. La Playa constituye el segundo centro poblado de relevancia municipal y es capital de la Parroquia Gerónimo Maldonado, donde igualmente destaca el Rincón de la Laguna.

La condición geoestratégica de este municipio merideño, al poseer importantes sistemas productores de agua e interconectar a dos estados andinos, sugiere el afianzamiento de su desarrollo en el marco de la sostenibilidad, al valorar su incidencia en la seguridad agroalimentaria nacional y en la estabilidad de ecosistemas trascendentales para la Región Andina.

Las características físiconaturales dominantes en la cuenca alta del Río Mocotíes han otorgado al Municipio Rivas Dávila potencialidad agroclimática y paisajística que ha marcado su historia y tradición agrícola, siendo uno de los pioneros en la producción hortícola del Estado Mérida y el país; al mismo, se dinamiza la actividad turística y una emergente floricultura que afianzan el aparato productivo y diversificación económica municipal. Las expectativas y expresión territorial de Rivas Dávila es sustentada en la cordialidad y vocación de trabajo de sus pobladores, considerando su actitud entusiasta y luchadora como el principal recurso para la construcción del futuro armónico que se aspira.


Reseña Histórica del Municipio Rivas Dávila


Fue fundado por el Capitán Luis Martín Martín, el 14 de Septiembre de 1601, por designación del Juez Fundador Pedro de Sandes, proveniente de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá. Sitios y Lugares Históricos: El Municipio Rivas Dávila, es considerado en su trayectoria histórica segundo en relevancia después de la Capital del Estado. Ya desde el Siglo XVI es considerado como puerta occidental de entrada al estado Mérida: todos los grandes personajes y acontecimientos que hicieron historia en los siglos XVII al Siglo XX, tuvieron como tránsito esta Tierra: Primeros conquistadores (1558), Comuneros (1881), Paso de Bolívar (1813), La Revolución Restauradora (1899). Es conveniente reafirmar que Bailadores fue centro de importantes y numerosos sucesos a lo largo del período de la Independencia y posteriormente a ésta, debido a su ubicación y a la importancia que la ruta de la Cordillera vinculante de Centro y Occidente de Venezuela tuvo en los Siglos XVIII, XIX y XX. La Carretera Trasandina vinculó esta zona con el Centro del País a partir del año 1925. Dada su escenografía natural propia para un óptimo turismo de contemplación, el amplio Valle y las montañas que contrastan con el mismo, ofrecen panoramas turísticos de inigualable belleza; entre otros se destacan: Lagunas de la Aldea Mariño (Las Palmas y Los Lirios) ubicadas sobre los 3.000 m.s.n.m.; la magnífica Panorámica desde el Páramo de La Negra y sus montañas adyacentes; la Laguna Negra. La majestuosa Cascada India Carú, que sirve de trasfondo al centro urbano de Bailadores, (Parque Recreacional Turístico La Cascada). Monumentos dignos de mención: Iglesia Parroquial Ntra. Señora de Candelaria, de estilo Gótico-Románico, su hermosa Plaza Bolívar y en sus alrededores; la histórica Casa de los Belandrias (Casa Bolivariana) donde pernoctó el Libertador Simón Bolívar en tres oportunidades y la Casa Municipal, remodelada con motivo de la Celebración Cuatricentenaria (14 de Septiembre de 2001).

VALORACIÓN CULTURAL DEL MUNICIPIO RIVAS DÁVILA, FRENTE AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Las unidades territoriales representan expresiones integradas de la evolución y manifestación actual de las interrelaciones de elementos físico-naturales, socioeconómicos y político-institucionales, las cuales son dimensionadas y orientadas en función de nociones de gentilicio y sentido común en su contexto geográfico, como expresiones culturales e idiosincrásicas que sustentan y proyectan las dinámicas socioterritoriales.

Para el ordenamiento territorial es importante reconocer y analizar en las comunidades del Municipio Rivas Dávila aspectos representativos de la percepción comunitaria frente a su entorno, entre estos: los patrones culturales asociados al uso de la tierra, las tradiciones culturales asociadas a las actividades económicas, la organización comunitaria, los valores socialistas, la visión de futuro, la disposición participativa y los niveles de identidad y arraigo, solidaridad y ciudadanía; expresiones naturales estas, que a través de una valoración cualitativa integrada, permitirán inferir el grado de disposición o resistencia al cambio de patrones de vida de las comunidades, así como su estructura organizacional y vocacional para emprender nuevos retos.

Estos aspectos incidirán estratégicamente en la orientación, dimensionamiento y socialización de las propuestas contempladas en el Plan de Ordenación del Territorio, de manera de garantizar su mayor correspondencia con las apreciaciones comunitarias y la aceptación colectiva. Asimismo, se hace necesario comprender desde un comienzo las potencialidades y limitaciones desde el punto de vista cultural y perceptivo-participativo de las comunidades, frente a la proyección sostenible y socialista del territorio que impulsará el Plan.




Transformación de los Patrones Culturales asociados al Uso de la Tierra:

Es importante considerar las transformaciones en el uso de la tierra y los cambios que ello ha implicado para el acervo cultural y valores sociales de las comunidades. Oballos (2006), realiza una síntesis de estos cambios, en relación a las formas productivas asociadas a los usos del espacio en el Municipio Rivas Dávila a largo del siglo XX.

“A partir de los años 50, la agricultura tradicional que se limitaba a los permanentes e invariables rubros de siempre, que aún reflejaban aquel sentido conservacionista de las prácticas ancestrales, se vio influida por cambios en las tradicionales formas de cultivo; transformaciones en los implementos agrícolas. El arado fue sustituido por el tractor, el riego de agua corrida por surcos fue sustituido por motobombas y pistolas de aspersión en amplias y variadas formas de terreno; las tierras sin abono y los perdurables monocultivos se sometieron a la empírica e intensiva aplicación de productos químicos. La aplicación del estiércol de gallina que en su manejo inadecuado conllevó a un problema de salubridad pública, adoptó un conjunto de transformaciones en su uso. Los modos de producción tradicionales en el cultivo de la tierra de forma primitiva, fueron reemplazados por la mentalidad rentista y comercializadora de la agricultura intensiva”. Estos cambios evidencian un proceso de capitalización de la tradicional y racional actividad agrícola que se logró mantener hasta las década de los 60, impregnando un cambio ético frente a la valoración del trabajo y menoscabando a partir de ese momento la estabilidad ambiental y condición armónica y sana de la geografía de Rivas Dávila.

Efectos Socio-Culturales del Nuevo Tipo de Ruralidad.

El establecimiento de unos nuevos valores e intereses sobre la productividad impulsó una acelerada irracionalidad progresiva que vino a constituir una era comercializadora y propiciadora de servicios para el municipio. Este dinamismo emergente propició la creación de estructuras organizativas para fortalecer a los productores, como lo fueran ASPRUANDES y la instalación de un centro de acopio local; estructuras estas que junto a la Corporación Agrícola Nacional, fortalecieron el posicionamiento y la comercialización de la producción del municipio, que si bien incrementó las capacidades territoriales y contribuyó al mejoramiento de la calidad de vida de los productores, se constituyó un escenario cada vez más reñido con los valores ambientales y la responsabilidad social, ante la destrucción del hábitat.

Los cambios generados tuvieron sus resultados a través del tiempo, Oballos (2006), menciona que “la intensificación de la agricultura y la implantación de la ganadería de altura, creó y promovió en Bailadores, la presencia de oleadas migratorias de grupos humanos, llegados para trabajar en la creciente agricultura intensiva. Agricultores canarios con la pretensión de invertir y expandir la agricultura tecnificada de sus lugares de origen, así como gran cantidad de colombianos; y progresivamente provenientes de los municipio aledaños”

Diversas consecuencias positivas y negativas se generaron del nuevo tipo de organización rural, tales como el incremento poblacional y la orientación de la actividad productiva que se tradujo en la expansión de las fronteras agrícolas y más viviendas, una mayor demanda de bienes y servicios, que el estado debió acelerada y desproporcionadamente tratar de atender y ofertar. De igual forma, destacan los impactos socioculturales asociados a la aplicación indiscriminada de agroquímicos, los ecocidios en cabeceras de ríos, principalmente en las aldeas Las Playitas y Las Tapias y el choque de mentalidades e insurgencia de visiones culturales ajenas y contrarias a lo que había sido la tradicional cultura villorra.
En términos generales, este nuevo dimensionamiento de la insurgente ruralidad del Municipio Rivas Dávila, causó daños ecológicos y morales, en cuanto a que “la tala y la quema se implantaron como medio de ampliación de la frontera agrícola, con la consiguiente agresión al equilibrio ecológico. De igual forma, se fomentó el alcoholismo, la drogadicción, la delincuencia y la desintegración de las familias”.



Identidad, Arraigo y Disposición Participativa:

El ordenamiento territorial debe impulsar en sus principios de desarrollo endógeno el reconocimiento, aceptación y dignificación de las potencialidades locales, valorando colectivamente una vocación municipal y una proyección racional y conciente de las capacidades y fortalezas territoriales. El sentimiento de orgullo e identidad con el entorno geográfico, por sobre las actitudes y contextos personalistas, es muestra del sentido de ciudadanía y solidaridad que aspira el modelo de patria socialista, entendido como el relevamiento del bien común sobre los intereses particulares o sectoriales.

Oballos (2006), reitera que el crecimiento económico agroproductivo del municipio trajo consigo el debilitamiento de la cultura tradicional bailadorense, agravado por la confusión de modos y modalidades culturales y maneras de pensar, debido a la violenta fusión de percepciones de vida entre los nativos y las oleadas migratorias; costumbres, tradiciones y creencias de la gente conservadora se han visto distorsionadas. No obstante, el fuerte e histórico arraigo villorro ha permitido que aún se conserven patrones idiosincrásicos originarios, aunque no tan intensos y sólidos como hace 30 o 40 años.

La condición actual en cuanto a la identidad y arraigo de la comunidad de Rivas Dávila, si bien muestra algunas distorsiones que la hacen vulnerable a los patrones mercantilistas e individualista, conserva una esencia típica de la ruralidad tradicional, basada en la familiaridad y solidaridad, lo que representa un basamento estratégico para activar el ejercicio de concienciación que requieren los cambios para la constitución de un municipio socialista y sostenible.

Dentro de la fase de elaboración del Plan de Ordenación del Territorio del Municipio Rivas Dávila, se contempló un conjunto de jornadas para la integración comunal, estableciéndose como el mejor escenario y medida para percibir la disposición participativa y los niveles de identidad y arraigo de las comunidades, así como la disposición o resistencia a los cambios. Se organizaron jornadas para la presentación, discusión y validación de información relativa a la realidad municipal y posteriormente, para la validación de las propuestas, ambas etapas, de más de 20 reuniones en las aldeas y sectores más representativos del municipio, gozaron del poder vínculante de la participación ciudadana; expresión manifiesta y avalada en distintas actas.

La siembra de cultura ciudadana y ambientalista pasa por el reconocimiento colectivo del hecho, que debemos cambiar para mejorar. Diversas expresiones de reflexión fueron evidenciadas en las fases de consultas públicas, verdaderos escenarios que propiciaron acuerdos colectivos frente a la necesidad vital de establecer pautas de convivencia a partir del nuevo orden territorial. Los niveles de asistencia y participación de las comunidades fueron directamente proporcionales al nivel de conocimiento e interés sobre las temáticas a abordar, de igual forma se pudo corroborar el sentido de pertinencia social y carisma de liderazgos colectivos.

Los resultados de las reuniones con actores sociocomunitarios, encabezados por los Consejos Comunales, permitieron demostrar que existe una disposición participativa de regular a baja; sin embargo, la intensidad participativa de los asistentes demuestra el carácter homogéneo del sentir colectivo de cada sector.

La aldea Las Playitas, en lo particular, mostró los niveles más bajos de participación, coincidiendo con el predominio en esta aldea de los mayores ingresos por unidades productivas y la mayor historia acumulada del emporio productivo capitalizado desde los años 70; mientras que la aldea Mariño mostró con gran satisfacción los mayores niveles de participación, coincidiendo con un patrón rural disperso más tradicional, con una intensidad agrícola menos violenta y cierta homogeneidad de condiciones socioculturales.

En términos generales, la Parroquia Gerónimo Maldonado y aldeas como Bodoque, Mesa de Adrián, sector Valle Nuevo, San Pablo, Las Tapias, Otrabanda y el casco urbano de Bailadores, mostraron participaciones regulares, orientándose la mayoría de las veces sus observaciones e intereses hacia las realidades locales, olvidando y relegando así la constitución primaria de municipio. De forma positiva, al comprenderse el sentido y alcance del ordenamiento territorial, se coincidió en todas las jornadas acerca de la necesidad de establecer un orden claro, como única vía para garantizar la continuidad de las potencialidades y recursos naturales, así como la seguridad y trascendencia de la vida humana.


Concejos Comunales en Acción

El Municipio Rivas Dávila cuenta con sesenta Consejos Comunales y los que están en proceso, los cuales en la actualidad se incorporan a un proceso de adecuación, para la organización eficiente de sus estructuras y la optimización de sus acciones, enmarcados en la correspondencia de la visión socialista que aspira la patria y el apego a los ajustes de ley. Estas estructuras comunitarias, si bien se fortalecen en su vocación solidaria, han arrastrado vicios del pasado, en cuanto al individualismo y visiones economicistas, lo que ha dificultado el arranque de diversos Consejos Comunales bajo la concepción filosófica que se busca consolidar.

En la actualidad, la Alcaldía del Municipio, a través de la Oficina de Participación Ciudadana y Desarrollo Social, imparte asesoría y acompañamiento a estas unidades organizativas con fines de dinamizar el enlace estado-comunidad.
Para el ordenamiento territorial, los Consejos Comunales representan las unidades primarias de gestión y contraloría territorial; mecanismos indispensables para el seguimiento y control de las pautas interinstitucionales para la construcción de la nueva patria.

Los Consejos Comunales, en conjunto con los comités de riego y los comités conservacionistas, cooperativas y asociaciones civiles, constituyen las organizaciones comunitarias más representativo y acorde con las realidades socio territorial de cada comunidad, esperando por la constitución de las mesas técnicas de agua y otras estructuras específicas para el fortalecimiento de los mecanismos dinamizadores del poder comunal.

Las organizaciones comunitarias que hacen vida en el municipio ofrecen una estructura de trabajo básica para la gestión territorial, lo que permite socializar procesos de gestión mancomunada. Los principios de ciudadanía se encuentran muy dispersos, sin embargo la valoración de problemas comunes y necesidades de solución, reafirman un punto de encuentro colectivo que abre espacios de concienciación y aceptación de la necesidad de cambios.

El reconocimiento de que los intereses particulares no pueden prevalecer sobre los intereses colectivos recalcando que nadie es más importante que todos juntos y que con un modesto sacrificio individual se contribuye al bienestar de todas las comunidades del municipio, ha sido muestra de la concepción concertada de la visión socialista y humanista, conformando el primer paso para la dignificación etica de las comunidades y el rechazo de los perversos modelos de desarrollo engendrados del pasado.


Consejos Comunales Constituidos por Aldeas

Aldea Las Tapias

· Los Rastrojos
· Los Quemados
· 12 de Octubre- El Molino
· El buque –Monte Arriba
· El Rinconcito
· El Otro Lado-Loma Blanca
· Rio Caricuela (El Tejar-La Rosa-La Cañada)
· La Barra-Potreritos

Aldea Las Playitas


· Paso de la Negra (La M-Camarero-La Negra)
· Las Playitas (Rio arriba-Marmolejo-Escalà-verihuaca)
· Playitas Centro
· La Cebada


Aldea Otrabanda

· Los Espinos
· Quebrada Seca
· Camino Real
· EL Hato
· Otrabanda Centro
· Bello Campo

Aldea Bailadores

· La Laguneta
· Los Integrados (Chita-El Naranjal-El topon)
· Bailadores Centro
· Urb. Bailadores-Buena vista
· Rincón de los Álvarez
· Los Barbechos
· La Capellanía
· Urb. Las Delicias y Urb. Toquisay
· Nieto
· Urb. Efraín Moret
· Urb, Don Luis Barón
· Chita Arriba


Aldea Bodoque

· Agua Azul-EL primor
· Mesa Grande-El Rincón
· Colinas de Bodoque
· El Trapiche
· Loma de los Márquez
· La Vega Arriba
· Mesa de Bodoque
· El Molino
· Villa Paraíso
· Las Sánchez
· Agua Azul Oeste

Aldea San Pablo

· Lomitas de san pablo
· Rincón de San pablo
· San pablo Centro
· San Pablo Bajo

Aldea Mariño

· Buenos Aires y la Hondura
· Mesa de León y Mesa Alta
· La Sucia
· El Alto
· Loma del Árbol
· Guarapao
· Mesa de Adrian

Parroquia Gerónimo Maldonado ( Aldea La playa)

· El Potrero
· San Vicente
· Mesa de La Laguna
· Rincón de la Laguna
· El Molino la Playa
· El Dique
· La Delicias-La Marina
· El Volcán-Verde



NOTA:
En el Municipio Rivas Dávila como lo podemos notar se encuentran constituidos 60 concejos comunales en total con respecto a todas las aldeas, sin contar a los concejos comunales que se encuentran en proceso de constitución.


Componente Legal

Ordenanzas vigentes en el Municipio Rivas Dávila que se encuentran ligadas a la carrera que estamos estudiando


Espectáculos públicos 30/11/1993
Zonificación y arquitectura 13/04/1995
Inmuebles urbanos 26/06/1995
Carga y descarga de camiones en el área urbana del municipio 02/10/1997
Uso y mantenimiento de aceras y áreas verdes de las vías publicas 02/10/1997
Impuesto sobre patente de industria y comercio 29/04/1998
Mantenimiento y administración de parques, plazas, jardines de avenidas, calles, veredas y sitios turísticos 20/07/1998
Servicios municipales de acueductos urbanos, aguas servidas, cloacas, aguas lluviales, residuales, industriales y otros desechos. 10/09/2001
Manejo integral de los desechos sólidos de índole toxico, generados en el municipio. 06/11/2001
Patente de vehículos. 14/11/2001
Turismo y urbanismo Valle La Capellania 22/11/2001
Conservación, mantenimiento y saneamiento ambiental de la toma pública y/o canales de riego. 14/06/2002
Control del mosquito Aedes Aegypti, transmisor del Dengue. 04/09/2003
Certificado de solvencia municipales. 15/10/2003
Plantación, trasplante, poda, y tala de árboles y arbustos. 17/10/2003
Símbolos y emblemas del Municipio. 25/06/2004
Trasporte publico urbano de personas, transporte de uso privado y transporte escolar. 31/05/2005
Urbanismo y construcciones civiles. 29/09/2005
Protección civil y administración de desastres. 28/04/2006.

Nota:
Según lo establecido en la Ley Orgánica del Poder Publico Municipal, habla sobre las normas y reglas que dirigen y guían el funcionamiento y distribución del territorio de cada uno de los municipios que conforman el estado; se puede destacar que el Municipio Rivas Dávila Esta cumpliendo con lo estipulado en dicha ley, ya que las ordenanzas anterior mente nombradas se desarrollan de acuerdo a lo que la misma establece, a continuación se presentan algunos artículos que están vinculados con el plan de ordenación del territorio.

Artículo 5:

Los municipios y las demás entidades locales se regirán por las normas constitucionales, las disposiciones de la presente Ley, la legislación aplicable, las leyes estadales y lo establecido en las ordenanzas y demás instrumentos jurídicos municipales.
Las ordenanzas municipales determinarán el régimen organizativo y funcional de los poderes municipales según la distribución de competencias establecidas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en esta ley y en las leyes estadales.


Artículo 6:
Los procesos de formación de las leyes estadales relativos al régimen y la organización de los municipios, y demás entidades locales, atenderán a las condiciones peculiares de población: desarrollo económico, capacidad fiscal, situación geográfica, historia, cultura, étnia y otros factores relevantes. El Consejo Legislativo, o sus comisiones, oirán la opinión de los alcaldes y alcaldesas, de los concejos municipales, de las juntas parroquiales y de los ciudadanos y ciudadanas, y de sus organizaciones, en la correspondiente jurisdicción. Para tales fines, deberán aplicar los mecanismos apropiados de consulta de acuerdo con la ley. El Consejo Legislativo reglamentará la participación de los alcaldes o alcaldesas.

Artículo 52

Es competencia de los municipios, el gobierno y la administración de los intereses propios de la vida local, la gestión de las actividades y servicios que requiera la comunidad municipal, de acuerdo con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y las leyes.

Artículo 53

Cada Municipio tiene competencia para organizar el funcionamiento de sus órganos y regular las atribuciones de las distintas entidades municipales.

El Concejo Municipal dictará las normas que regulen su autonomía funcional y su ordenamiento interno.



Artículo 54

El Municipio ejercerá sus competencias mediante los siguientes instrumentos jurídicos:

1. Ordenanzas: son los actos que sanciona el Concejo Municipal para establecer normas con carácter de ley municipal, de aplicación general sobre asuntos específicos de interés local. Las ordenanzas recibirán por lo menos dos discusiones y en días diferentes, deberán ser promulgadas por el alcalde o alcaldesa y ser Publicadas en la Gaceta Municipal o Distrital, según el caso, y prever, de conformidad con la ley o si lo ameritare la naturaleza de su objeto, la vacatio legis a partir de su publicación. Durante el proceso de discusión y aprobación de las ordenanzas, el Concejo Municipal consultará al alcalde o alcaldesa, a los otros órganos del Municipio, a los ciudadanos y ciudadanas, a la sociedad organizada de su jurisdicción, y atenderá las opiniones por ellos emitidas.

2. Acuerdos: son los actos que dicten los concejos municipales sobre asuntos de efecto particular. Estos acuerdos serán publicados en la Gaceta Municipal cuando afecten la Hacienda Pública Municipal.

3. Reglamentos: Son los actos del Concejo Municipal para establecer su propio régimen, así como el de sus órganos, servicios y dependencias. Estos reglamentos serán sancionados mediante dos discusiones y publicados en Gaceta Municipal.

4. Decretos: son los actos administrativos de efecto general, dictados por el alcalde o alcaldesa y deberán ser publicados en la Gaceta Municipal o Distrital. El alcalde o alcaldesa reglamentará las ordenanzas mediante decreto, sin alterar su espíritu, propósito o razón y, en todo caso, deberán ser publicados en la Gaceta Municipal o Distrital.

5. Resoluciones: son actos administrativos de efecto particular, dictados por el alcalde o alcaldesa, el Contralor o Contralora Municipal y demás funcionarios competentes.

6. Otros instrumentos jurídicos de uso corriente en la práctica administrativa, ajustados a las previsiones que las leyes señalen, Las ordenanzas, acuerdos, reglamentos, decretos, resoluciones y demás instrumentos jurídicos municipales son de obligatorio cumplimiento por parte de los particulares y de las autoridades nacionales, estadales y locales.

Artículo 55

Las competencias de los municipios son propias, concurrentes, además descentralizada y delegada


LAS CONDICIONES FÍSICO NATURALES DEL
MUNICIPIO RIVAS DÁVILA:


Tomando en cuenta las bases teóricas de los procesos de ordenación del territorio, se hace necesario detenernos en el análisis del atributo físiconatural, para lo cual, dicho cuerpo se disgrega estructuralmente en las distintas variables que lo componen, siendo cada elemento no solo descrito, sino explicado y valorado en función de la noción de propósito del plan. La importancia del análisis del atributo físiconatural radica en que al fungir como soporte del territorio, es condicionante y fuerza motriz para el desarrollo de las actividades humanas, en cuanto a la oferta de recurso y la presencia de amenazas naturales.

Principales condiciones físiconaturales presentes en el Municipio Rivas Dávila:

El área comprendida por el Municipio Rivas Dávila, forma parte del sistema de la cadena montañosa de los Andes Venezolanos, caracterizados por presentar grandes variaciones altitudinales, laderas largas con fuertes pendientes y estrechos valles, longitudinales y transversales. Asimismo, desde el punto de vista hidrográfico, forma parte de la cuenca alta del Río Mocotíes, afluente principal del Río Chama.

Como aspecto fundamental del relieve, destacan pendientes superiores al 45%, especialmente en las partes más elevadas, correspondientes con los Páramo de Las Tapias, Páramo La Negra y Páramo Mariño. En los sectores medios y bajo, las vertientes son menos inclinadas y se alternan con estrechos valles intramontanos, que conforman un complejo sistema deposicional de materiales en formas de conos de deyección, abanicos y terrazas, dispuestos longitudinal y perpendicularmente al curso la Quebrada Zarzales, Quebrada Las Tapias y el Río Mocotíes.

Geológicamente, la zona presenta características heterogéneas. En lo referente a la meteorización y erosión de las rocas existen algunas diferencias considerables como consecuencia de la litología de las distintas asociaciones presentes en el área, en este sentido, es prudente señalar que dichas diferencias litológicas repercuten de manera directa en la formación, fragilidad y conservación de los suelos.

Un aspecto relevante en el ámbito físiconatural, lo constituye el modelado fluvial que impone las corrientes de agua, que se presenta con mayor fuerza en las microcuencas de la vertiente derecha, tal como en las quebradas Las Tapias y Nieto. Los procesos de modelación por corrientes de agua, han sido acelerados por la intervención en las laderas de altas pendientes y el deterioro de ecosistemas frágiles, con la consecuente pérdida de la cobertura vegetal de páramos, bosques de galería y bosques montanos.

Las laderas, una vez desprovistas de la vegetación natural y sometidas a una agricultura intensiva son muy susceptibles a desarrollar procesos notables de erosión laminar de los suelos, producto del incremento antrópico de escorrentías. En este sentido, es de notar el sistema de cárcavas activas a ambas vertientes del Río Mocotíes, e incluso en las vertientes de las quebradas intramontanas, provocando además de erosión, procesos de movimiento en masa, desencadenantes de otros acontecimientos en el modelado actual del relieve.

Este escenario sugiere un contexto muy inestable ante la alternancia de las condiciones climáticas, debido a la capacidad de captación, almacenamiento y traslado de la escorrentía en este tramo de la cuenca del Río Mocotíes. Adicionalmente, la cobertura vegetal en la cuenca alta, en relación a la variabilidad del relieve, representa para las vertientes y los páramos, tanto un soporte ecológico de estabilidad de superficies y de ecosistemas, como también un sustento de la diversidad paisajística y de bellezas escénicas en el área; potencialidad esta que se mantiene subvalorada y vulnerable ante la no regulada expansión agrícola.



· Geología (Composición)

Para el análisis geológico se enfatizó en la observación de las características litológicas, especialmente en relación a la composición textural de las rocas, las formaciones superficiales y la estratigrafía, así como también el factor estructural, permitiéndonos definir las condiciones de estabilidad relativa del sustrato rocoso, la cual ayuda a determinar las posibilidades y restricciones para luego poder recomendar usos adecuados.

Asociación Sierra Nevada:

Perteneciente al Precámbrico Superior de Los Andes Venezolanos; dicha formación aflora en la vertiente derecha de la Quebrada Zarzales, entre las subcuencas de las quebradas El Tubo, El Diablo y la parte baja de la margen izquierda de la Quebrada Las Tapias, abarcando la subcuenca de Quebrada Arriba y los sectores Mesa Alta, El Portachuelo, Mesa Las Palmas, Escalá y Los Quemados; asimismo, encontramos afloraciones en la vertiente izquierda de la Quebrada Zarzales, aproximadamente por debajo de la cota de los 2800 m.s.n.m, entre los sectores el Mogote y Las Playitas (ver mapa Nº 2).

Adicionalmente, la Asociación Sierra Nevada aflora en la parte baja de la cuenca alta del Río Mocotíes, hacia su margen Izquierda, desde ambas vertientes de la Quebrada La Bolsa, aproximadamente por debajo de la cota de los 1800 m.s.n.m. hasta la cuenca de la Quebrada La Arenosa, abrazando los sectores de Bodoque, San Pablo, Mesa del Árbol y Las Barrancas.

Vale destacar que litológicamente está formada por gnéis, cuarzos feldespáticos, esquistos y rocas graníticas, que desde el punto de vista del comportamiento erosivo y características geotécnicas, presenta rocas metamorfizadas, muy fracturadas, sin ninguna coherencia, siendo frecuente la ocurrencia de derrumbes en las zonas donde afloran. Ante esta formación es común encontrar perfiles de meteorización bastante espesos; en ellos predominan las texturas arenosas y se evidencia una alta infiltración. Dicha textura presumiblemente actúa como basamento a los depósitos cuaternarios (Dugarte 2002; Alievi 2001; Sandia 1995; CORPOANDES 1995; Zambrano 1990).
En cuanto al proceso de ordenación del territorio, es importante señalar que la composición litológica de la Formación Sierra Nevada, a pesar de presentar condiciones poco estables, no resulta restrictiva por completo, pues cuando las pendientes de las laderas son suaves, los procesos erosivos no representan un panorama critico, siendo al contrario estas pendiente, soporte de escenarios de estabilidad moderada alta, lo cual nos posibilita ampliar la gama de aprovechamiento de estos espacios para el desarrollo de actividades humanas, minimizando los índices de susceptibilidad por movimientos de masa.

Asociación Mucuchachí:

Perteneciente al Paleozoico Superior, esta formación geológica aflora en gran parte de la vertiente derecha del Río Mocotíes, desde la zona alta de la cuenca de la Quebrada Las Tapias hasta la cuenca de la Quebrada El Rincón, incluyendo las subcuencas de la quebradas Los Pinos y El Molino; su extensión abarca los sectores del Páramo Los Carreros, La Cascada India Carú, La Capellanía, Nieto, Mesa de La Laguna, Rincón de La Laguna y Páramo de Los Pinos, incluyendo así las vertientes más elevadas de estos sectores (ver mapa Nº 2). La litología se caracteriza por presentar filitas grises, finamente laminadas astilladas con altos porcentajes de pirita, arenisca cuarzosas, cuarcita, pizarra y calizas macizas laminadas (Dugarte 2002; Alievi 2001; Sandia 1995; CORPOANDES 1995; Zambrano 1990).

Como hecho importante, en la mayoría del área donde aflora esta formación, las rocas presentan direcciones de foliación en ángulos altos, casi siempre superando los 40 grados, siendo un factor desestabilizador al propiciar los movimientos en masa. Asimismo, las rocas predominantes en condiciones de alta humedad se descomponen fácilmente, resultando en un alto porcentaje de arcilla, que en combinación con un evento sísmico o lluvias extraordinarias, potencian una gran amenaza natural que condiciona seriamente la posibilidad de desarrollar asentamientos urbanos.

Asociación Tostós:

Perteneciente al Paleozoico Superior; aflora en la parte alta de la vertiente izquierda del valle del Río Mocotíes, aproximadamente desde la microcuenca de Quebrada Seca hasta ambas vertientes de la Quebrada Guarapao, quedando incluidos los sectores La Laguneta, Rincón de Los Álvarez y Laguna Los Lirios. Ocupa además, una franja sinuosa que va desde 400 m.s.n.m hasta la divisoria de la cuenca en las cercanías del Páramo de Mariño. La litología está compuesta por rocas metamorfizadas, entre ellas: pizarras, filitas, esquistos e intrusiones graníticas con alto grado de alteración y fracturamiento que genera gran susceptibilidad a movimientos en masa y a procesos erosivos irreversibles.

Considerando la dominancia de estas condiciones geológicas, se debe tener precaución al intervenir las vertientes de pendientes altas donde afloran estas rocas, pues sin la aplicación de técnicas conservacionistas se acelera los procesos de meteorización y potencian grandes desplazamiento de material, disminuyendo el tiempo útil de aprovechamiento de los suelos para uso agrícola y la viabilidad de obras de infraestructuras.

· Geología Estructural (Fallas y Sismicidad)

El Municipio Rivas Dávila presenta una alta actividad sísmica, resultado de la influencia directa del sistema de Falla de Boconó, que atraviesa el valle del Río Mocotíes con una orientación nor-este sur-oeste (ver mapa Nº 2), evidenciándose en el paisaje formando una fosa tectónica longitudinal intramontañosa (cauce del río); la misma sigue la línea general del eje andino en donde se encuentran morfoestructuras que permiten reconocer la presencia de movimientos recientes. El sistema presenta fallas asociadas o secundarias, además de un intenso diaclazamiento, lo cual sirven de contacto entre las diferentes unidades estratigráficas que afloran en el sector (Dugarte 2002; Alievi 2001; Sandia 1995; CORPOANDES 1995; Zambrano 1990).

Lo más relevante de la consideración de la variable sísmica frente al proceso de ordenación del territorio, radica en los procesos asociados a un evento telúrico, tal es el caso de los aludes sísmicos. Considerando el material geológico característico del municipio, éste se presenta con una estabilidad moderada y relativa en relación a los porcentajes de pendientes y grados de intervención, la cual ante un movimiento sísmico puede favorecer desplazamientos de grandes volúmenes de masas previamente deslizadas, representando una seria amenaza natural ante lo estrecho de diversos valles intramontanos de los cauce principales, lo que hace altamente vulnerables algunos asentamientos ya consolidados.

· Geología Económica (Yacimientos Minerales)

Las minas de Bailadores están ubicadas en el sector Las Tapias (ver fotografía Nº 1), con más del 80% del área dentro de los linderos del Parque Nacional General Juan Pablo Peñaloza, aproximadamente a 10 Km. al sur de Bailadores, y a una altitud de aproximadamente 2520 m.s.n.m.
Los reconocimientos geológicos realizados en los cursos de agua localizados entre Bailadores y La Playa, específicamente las quebradas Los Chorros, Los Pinos y Los Guacamayos, han permitido encontrar cantos rodados de cuarcitas mineralizadas de galena, calcopirita y pirita; por otra parte, en estas quebradas afloran las filitas negras, características de la formación Mucuchachí, suprayacentes a la beta de sulfuros metálicos localizado en Las Tapias (Mora, 2004).

En dichos yacimientos se hacen presente importantes concentraciones de cobre, plomo, zinc y plata; las reservas probadas se estiman en 2,6 a 3,5 millones de toneladas métricas, con porcentajes de concentración que indican posibilidades ciertas de explotación (CORPOANDES, 1995), adicionalmente se le suma la presencia de fosfatos calcicos, carbón y diatomitas.

Las posibilidades de explotación no dejan de ser un potencial económico, solo que este acarrea un alto costo ambiental y sociocultural, dejando un eminente impacto negativo sobre la actividad agrícola y el paisaje de la cuenca. La no existencia de una viabilidad integral, desde el punto de vista técnico-económico, social, ambiental, cultural e institucional, compromete las aspiraciones con fines económicos de las minas, ya que esta desencadenaría impactos irreversibles traducidos en mayores costos socioambientales y culturales. En este sentido, la vocación de las minas propende a su fortalecimiento como área de investigación y turismo científico; como actividades compatibles con la expresión social del área.


Desde el punto de vista geomorfológico es necesario tomar en cuenta el relieve como factor significativo para su análisis; esta variable permite determinar fortalezas y debilidades, oportunidades y amenazas para la ubicación de áreas de uso urbano, agrícola y protector entre otros. Siendo así, vale destacar que el paisaje del Municipio Rivas Dávila en términos generales, está conformado por tres grandes unidades de relieve, la vertiente derecha del Río Mocotíes, la vertiente izquierda y el fondo de valle, características de zonas montañosas andinas; en este sentido, en el sitio se observan alineaciones de montaña que se encuentran separadas por profundos valles intramontanos

Vertiente Derecha:


Constituye la vertiente de umbría, la misma, se encuentra disectada por valles profundos como son el de Las Tapias, La Cascada y El Rincón de La Laguna (ver fotografías Nº 2 y Nº 3). En está vertiente se observan pendientes superiores a 60% siendo definidas las laderas entre escarpadas a muy escarpadas, la mayor altitud del área es de 3300 m.s.n.m localizada al oeste en el Páramo Los Chorros.

Esta vertiente es la de mayor extensión y se encuentra en gran proporción cubierta por vegetación primaria y secundaria, por lo tanto dificulta la concentración del escurrimiento, aún cuando permite que en algunos casos este se convierta en concentrado y puede dar origen a pequeñas cárcavas, fenómeno que se agudiza en aquellas áreas de gran pendiente que han sufrido una fuerte intervención humana (Dugarte 2002; Alievi, et al 2001; CORPOANDES 1995; Sandia 1995; Zambrano 1990).


La cobertura vegetal que domina en el área, influye considerablemente en los procesos morfogenéticos, al mitigar la erosión de orden hídrico; sin embargo, algunas laderas altamente intervenidas presentan una aceleración preocupante de estos procesos, lo que pone en entredicho la sostenibilidad de actividades de las comunidades humanas, principalmente del recurso suelo, en el desarrollo de complejos agrícolas y asentamientos urbanos en vista de encontrarse en permanente riesgo.

Vertiente Izquierda:

Constituye la vertiente de solana (ver fotografías Nº 4 y 5), en la cual las pendientes se presentan abruptas hasta un 60 %, sobre todo en la sección superior de la cuenca; a medida que desciende a la altura de Bailadores disminuyen hasta un 35-40 %, condición que se incrementa frente a La Playa. En está vertiente existen alturas que llegan aproximadamente a 3400 m.s.n.m, y cubre parte de la Cordillera de Tovar, constituida además por pequeñas y numerosas subcuencas con red de drenajes esporádica y de carácter torrencial (Dugarte 2002; Alievi, et al 2001; CORPOANDES 1995; Sandia 1995; Zambrano 1990).

La constitución del material litológico y las fuertes pendientes, aunado a la escasa vegetación y efectos de la precipitación, trae como consecuencia el continuo movimiento de partículas, ocasionando un escurrimiento difuso y en algunos casos concentrados, por tales razones, la vertiente izquierda de la cuenca alta del Río Mocotíes presenta un mayor grado de erosión.



Fondo de Valle:

Esta unidad se caracteriza por presentar una forma alargada y estrecha, asociada a la colmatación de una fosa tectónica; los depósitos del Río Mocotíes conjuntamente con sus quebradas han constituido aportes fluviales longitudinales y laterales de varios niveles; dichas acumulaciones se intercalan a través de los valles que mayormente se localizan en la margen derecha, otorgándole al valle una evidente asimetría (Dugarte 2002; Alievi, et al 2001; CORPOANDES 1995; Sandia 1995; Zambrano 1990). Su mayor amplitud la alcanza desde los alrededores de la población de La Paya hasta el límite con el Municipio Tovar.

En esta sección encontramos las alturas menores, las cuales están por debajo de los 700 m.s.n.m; asimismo, las pendientes se suavizan ampliando la posibilidad de uso, lo cual podemos notar en el valle Las Tapias, Las Playitas, Nieto, La Capellania, El Rincón de La Laguna, San Pablo, Bodoque, entre otros.

De igual manera, un aspecto favorable es que en este tipo de relieve se emplazan los principales centros poblados del Municipio, Bailadores y La Playa, así como las actividades económicas relacionadas principalmente con la agricultura y la ganadería semi-intensiva, ello es debido a que en los fondos de valle es posible el desarrollo de estas actividades por presentar valores de pendientes inferiores al 25% y suelos de elevada fertilidad (Corona, 2005).

Entre las formas de relieve que se encuentran en esta unidad de paisaje se pueden distinguir las siguientes:


Terrazas Aluviales:


Están ubicadas en las cercanías del centro poblado de La Playa y aguas arriba, ocupando una franja estrecha y paralela al Río Mocotíes a lo largo de algunos afluentes. Por sus características de pronunciados escarpes y su altura se le atribuye al cuaternario reciente; sus pendientes no sobrepasan el 15%, constituyendo un rasgo importante ya que no permiten la reactivación de procesos erosivos en su superficie (Corona, 2005).


Dentro de esta microunidad, se ubican los centros poblados de Bailadores, La Playa, las aldeas Las Playitas, Bodoque, San Pablo, Mesa de Adrián, Mesa de La Laguna, Mesa de Los Uvitos; a pesar de mostrar bordes prácticamente verticales, son bastante estables, pues están cubiertas de gramíneas que fijan bien sus taludes. Las evidencias de erosión se observan sobre todo en los entalles y escarpes socavados por los cursos de agua, provocando algunas veces la caída de material en forma de pequeñas masas (Mora, 2004).



Conos de Deyección: son edificados por los torrentes trasversales de afluentes del Río Mocotíes, por lo cual tienen una amplia distribución como consecuencia de la condición dendrítica de la cuenca. Dicha microunidad se presenta con orígenes diferentes provenientes de la formación Mucuchachí y otras de formaciones precámbricas; estas unidades se encuentran distribuidas en formas de corredores y están asociadas a las unidades de terrazas cubriendo buena parte de los fondos de valle.

Conos de deyección:

La cubierta vegetal que presentan, mantiene conservada y protegida estás acumulaciones, evitando problemas de erosión superficial e incisiones verticales; la pedregosidad superficial en algunos sectores se muestra abundante. Los conos provenientes de la formación Mucuchachí resultan de mayor estabilidad; se sitúan particularmente aguas arriba de La Playa, mientras que las acumulaciones provenientes del Precámbrico tienen un comportamiento más susceptible a la erosión.

Abanicos Aluviales:

Son depósitos cuaternarios asimétricos productos del arrastre y acumulación de sedimentos de un torrente; parte de Bailadores se asienta sobre un abanico reciente, en tanto La Playa, se ubica también en un abanico de sedimento torrencial de mayor edad; a su vez, el sector comprendido entre Mesa de Guerrero, Las Playitas y El Delgadito se ubican sobre una secuencia de múltiple de depósitos. De forma natural, esta unidad se manifiesta en distintos cauces perpendiculares a los valles del Río Mocotíes.

Tanto los abanicos aluviales como las terrazas aluviales presentan buenas condiciones para el desarrollo de actividades agrícolas y urbanas; sin embargo, en aquellas áreas muy cercanas al lecho del río y con escarpes pocos pronunciados, no es recomendable la instalación de obras de infraestructura.

Entalles y escarpes:

Se corresponden con los saltos o pendientes visibles en las fracturas recientes de la corteza terrestre (conocidos como bordes de taludes. Se reflejan en la superficie de las formaciones cuaternarias, provocados por la acción del escurrimiento concentrado, dando lugar a dos tipos de escarpes: los activos y los inactivos. Los primeros son cortaduras producto de las zonas transicionales entre formaciones, así como también las zonas de acarreo constante de sedimentos gruesos; por su parte, los entalles inactivos son los que se encuentran estabilizados por la cobertura vegetal (Corona, 2005).
La presencia de estas unidades constituye un índice de fragilidad en las formaciones, por lo que cualquier tipo de planificación debe tomar en cuenta estos procesos.

Flujo de Detritos:

se trata de formaciones antiguas en forma de colinas redondeadas, sometidas durante largos periodos a las acciones erosivas ambientales; morfogenéticamente se caracteriza por presentar una superficie afectada por acciones hídricas de moderadas a intensas, particularmente en aquellos sitios donde la intervención ha sido más acentuada (ver fotografía Nº 9).
Los movimientos de masa son frecuentes, sobre todo aquellos deslizamientos y derrumbes que afectan los planos más inclinados, fenómenos favorecidos por un elevado contenido de material arcilloso en su superficie. La pedregosidad de las tierras es superficial y variable, distribuyéndose en formas discontinuas en la superficie; su cobertura vegetal característica es la gramínea en casi toda su extensión y los suelos poseen una estabilidad moderada a baja; lo cual, sugiere que con prácticas especiales de manejo se pueden establecer y fortalecer en ellas actividades agrícolas. (Mora, 2004).

Materiales de desprendimiento:

Son depósitos acumulados producto de una dinámica torrencial muy violenta que por lo general se producen por derrumbes, deslizamientos y por la acción hídrica intensa, originándose superficies accidentadas y entalles poco profundos. Por otra parte, la cobertura vegetal generalmente es de gramíneas y algunos arbustos dispersos; estos depósitos se encuentran adyacentes a los afluentes del Río Mocotíes, Quebrada El Rincón de La Laguna y la Quebrada Zarzales, (Dugarte 2002; Alievi, et al 2001; CORPOANDES 1995; Sandia 1995; Schubert 1993; Zambrano 1990).


SUBCUENCAS HIDROGRÁFICAS



Condiciones Hidroclimáticas presentes en el Municipio

El clima y la hidrografía se combinan para crear condiciones hidroclimáticas que intervienen en la génesis y evolución de los procesos edáficos, en el modelado de las formas que adquiere la superficie terrestre, en la conformación de las diferentes asociaciones vegetales, en la dinámica hídrica de los cuerpos de agua, y en general, en la estructura y funcionalidad de los ecosistemas. Como todos estos elementos son objeto de ocupación, uso y aprovechamiento por parte de las sociedades, pasan a constituir condiciones que influyen positiva o negativamente en el desenvolvimiento del conjunto de actividades socioeconómicas presentes en el territorio del Municipio Rivas Dávila.

La intensidad y la continuidad de los procesos de ocupación y uso de la tierra, siempre han estado condicionadas por la disponibilidad y calidad espacio-temporal de los cuerpos y fuentes de agua superficiales y subterráneas; de igual manera, el comportamiento espacial y temporal de elementos climáticos como la precipitación, temperatura, evapotranspiración y vientos, junto con el balance hídrico, condicionan la ocupación y uso de un territorio determinado. Estas razones obligan a establecer líneas integrales de acción frente a la utilización de recursos hídricos, como elementos de dominio público e imprescindible para el desarrollo de todas las actividades humanas.

· Aspectos Hídricos

El Río Mocotíes nace sobre los 3000 m.s.n.m, en la parte más alta del Municipio Rivas Dávila, para discurrir a través del valle con una pendiente promedio del 7% y un patrón de drenaje dendrítico, siguiendo una orientación sur-oeste-nor-este, desembocando en el Río Chama a una altitud de 450 m.s.n.m. Los principales afluentes de la cuenca alta del Río Mocotíes, de acuerdo a su longitud y superficie, son la Quebrada Las Tapias y la Quebrada Zarzales. La mayor cantidad de tributarios provienen de su vertiente derecha, con drenes de largo recorrido, donde destacan por su caudal las quebradas: La Cascada, Nieto, El Uvito, El Rincón, Capellania, El Rincón de La Laguna; y por la margen izquierda: La Sucia, Bodoque, Barrotes, Periquera y La Arenera. (Sandia 1995; CORPOANDES 1995).

La predominancia del relieve abrupto, aunado a las características litológicas de la vertiente derecha ha favorecido la formación de caídas de agua, como son las cascadas de la Quebrada La Chorrera (ver foto Nº 10) y la Cascada “Los Canales”; ubicada en el sector el Rincón de La Laguna. En la otra ladera, de pendientes menos pronunciadas se observa un sistema lagunar donde destacan La Negra, La Blanca, Los Lirios y La Brava, ubicadas en el Páramo de Mariño (ver foto Nº 11), las cuales se originaron por la presencia de depresiones alveolares. Otro recurso hídrico presente en la subcuenca del Río Mocotíes, es la fuente aguas termales ubicada en el sector Las Tapias, a escasos 3 Km. del casco urbano de Bailadores. Estas presentan un aspecto cristalino, olor sulfuroso y temperatura de 34ºC que las definen como mesotermal, con un contenido de 98,85 mg/lt de cloro y 229,88 mg/lt de sulfato, para clasificarla como aguas cloro-sulfuratadas y sulfatadas. Actualmente existen tres brotes termales aprovechables que se han originado por la zona de contacto entre la formación Mucuchachí y la Asociación Sierra Nevada. (Hansen, 1990).



Aquí vemos en el Municipio Rivas Dávila; ambos muestran la riqueza hídrica que caracterizan el municipio. El mosaico compuesto por los diversos elementos naturales encontrados en esos lugares, hace invaluable cada uno de los escenarios.


El dinamismo agroproductivo y el desarrollo económico acelerado que tantos beneficios ha traído, también ha desencadenado graves problemas; en algún momento todas las fuentes de recurso hídrico pudieran haber permitido al municipio ostentar importantes reservorios de agua dulce para ser destinadas a distintos usos, pero las deficiencias de políticas de administración ambiental enmarcadas en una planificación sustentable que dieran paso a un uso hermanado con las necesidades ecológicas, desencadenó serios problemas de contaminación. Hoy en día vemos imposibilitada la oportunidad inmediata de aprovechar distintos sistemas hidrológicos para abastecer a la creciente población, ya que el uso indiscriminado de fertilizantes e insecticidas ha modificado la composición del agua, empeorando su calidad.

Es evidente en el municipio la afectación de los cuerpos de agua. En las nacientes más importantes podemos ver como se lleva a cabo una actividad agrícola intensiva sin el debido respeto a las márgenes del río, a lo que se adiciona un deficiente manejo de las aguas servidas, constituyendo un panorama aun más critico. El proceso de saneamiento es necesario y obligante; en algunos casos la comunidad deberá tomar medidas de preservación e incluso revertir procesos de ocupación que van en desmedro de los intereses colectivos; la sustentabilidad viene dada por la posibilidad real de garantizar seguridad ambiental a las generaciones futuras; por ende, no podemos seguir sosteniendo modelos de producción en donde se beneficien unos pocos a costa de la explotación irracional del ambiente.



A la izquierda se muestra el sector Mesa Alta, justo en la naciente del Río Mocotíes y el Río Uribante. Allí se nota la intensiva explotación agrícola en desdén de la seguridad ambiental. A la derecha se observa como a más 2500 m.s.n.m, en la Laguna La Sucia, se presentan serios problemas de eutrofización, evidenciando la incorporación de nuevos agentes químicos a la composición original del agua



Fauna:

Para la información de este recurso se requiere de investigaciones más a detalle por cuanto la literatura es muy escasa. Sin embargo se reconoce que la mayoría de las especies se encuentran en peligro de extinción por la cacería furtiva y condiciones desfavorables, asociado a esto, la carencia de un plan de manejo con fines de mejoramiento y protección. El Plan de Ordenación del Territorio examina este recurso tan importante como cualquiera de los antes mencionados, pues como lo hemos venido mencionando, no se trata de valorar los elementos de maneras independientes sino como un mosaico de relaciones. En este sentido, la mera consideración cuantitativa no nos deja más que una cifra referencial con la que poco se hace si no se asume una actitud integral de conciencia ante la realidad histórica.

La preocupación central es el exterminio del hábitat y los corredores ecológicos naturales por el progresivo avance de la frontera agrícola; aunque el impacto generado es inminente e irremediable. La fauna es parte de las bellezas del paisaje, es un elemento más que se engrana de manera perfecta para engalanar los escenarios naturales, además, en un sistema, todo cuanto forma parte de él, es necesario.
Algunas de las especies identificadas en el municipio y que aún pueden integrarse en programas de conservación se presentan a continuación:

· Mamíferos:
· Oso frontino (Tremarctus ornatos)
· Venado (Odocoileus sp)
· Tapir o danta de montaña ardilla,
· Lapa andina paramera (Agouti sp)
· Locha (Mazama sp)
· Picure (Pasyprocta Nubrata)
· Rabipelado (Ddelphis Marsupialés)
· Zorro (Ducycyon Thous)
· Puercoespín (Coendou Prensiles)
· Ratones de Campo (oecomys Trinitatis)
· Musaraña
· Coatí
· León Serranero
· Aves:
· Colibrí pico largo (Metalhura Tyrianthina)
· Colibrí Ángel del Sol (Helangelus)
· Urraca (Yanolyca Armillata)
· Cucarachero (Cinnycerthis Unirufa)
· Gavilán (Cinnycerthis Meridionalis)
· Lechuza (Bubo Veirginianus)
· Azulejo ( Thaupis Episcopus)
· Paraulata (Carharus Sp)
· Gallina de Monte (Thamus Tao)
· Guacharaca (Penélope Aryrotis)
· Pava Monte (Penélope Purpurascens)
· Paují copete de piedra (Pauxi pauxi)
· Ciote Sp
· Paloma gargantilla
· Cotinga cresta roja
· Pato torrontero.
· Reptiles:
· Mapanare
· Coral (Micrurus Sp)
· Culebra Ciega
· Tierrero
· Iguana

Estas especies representan valor agregado y adicional a la diversidad paisajística del municipio, por lo que pueden orientarse a la gestión compartida de los programas del Ministerio del Poder Popular del Ambiente, reactivando acciones mancomunadas para la dinamización de ejes ecoturísticos y observación de aves como alternativas económicas de bajo impacto ambiental.

Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE):

Son áreas de territorio que por sus características naturales de excepcionales singularidades geográficas, se destacan o diferencian del resto del territorio, por lo cual deben ser protegidas; es decir, sometidas a un conjunto de normas a objeto de lograr su conservación, defensa y mejoramiento y permanencia en el tiempo. De igual manera para salvaguardar su integridad con fines productores, protectores y recreativos, evitando así su deterioro y destrucción (Corona, 2005).
El Municipio Rivas Dávila resulta afortunado al contar con diversas ABRAEs, que de alguna forma han garantizado la conservación de distintos ecosistemas estratégicos y sistemas hidrológicos.

Parque Nacional

En el Municipio Rivas Dávila está presente el Parque Nacional General Juan Pablo Peñaloza, Los Páramos del Batallón y La Negra, Decreto 2.716 del 18-01-89, Gaceta Oficial Nº 34.148 del 31-01-89, con una superficie de 65.000 Has, en el Estado Mérida 32.162 Has (con el 54,59% de la superficie aproximadamente dentro del Municipio Rivas Dávila) y 27.838 Has en el Estado Táchira.

El Parque Nacional Juan Pablo Peñaloza, es objeto de declaratoria en función de la existencia de sistemas naturales de gran importancia para la dinámica funcional del suroeste andino, ejerciendo funciones determinantes como productor de agua, ya que en el nace el principal curso de agua como lo es el Río Mocotíes; además de las nacientes de la Quebrada Zarzales, Quebrada Arriba, el Oso, las Águilas, Las Tapias, Agua Sucia, San Pablo-Bodoque, Guarapao, el Uvito, la Capellania, Nieto, Capador, Mamoncito, entre otras; adicionalmente cumple funciones como regulador del clima; hábitat de especies vegetales y animales, algunas en peligro de extinción y fuente de bellezas escénicas.

En el Plan de Ordenación y Reglamento de Uso del Parque Nacional General Juan Pablo Peñaloza, los Páramos del Batallón y la Negra, se establece la zonificación de uso del parque nacional y las actividades permitidas, restringidas y prohibidas dentro de estas áreas. A continuación se mencionan las zonificaciones del Parque que se encuentra dentro del Municipio Rivas Dávila (Corona, 2005).

· Zona Primitiva o Silvestre: se corresponde con los sectores del Páramo El Batallón, Páramo de la Negra, Páramo Los Carreros – Páramo Rió Negro y Loma del Caballo ubicado al sur del Páramo de Las Tapias
· Zona de Ambiente Natural Manejado: localizada en los sectores: Páramo de La Negra, alinderando con la Zona Primitiva o Silvestre, Cuenca de Rió Mocotíes y del Uribante, abarca la periferia del Parque Nacional desde el Páramo de Virihuaca hasta el Páramo de las Nieves y la Laguna, a ambos lados de la seudopoligonal del Parque Nacional y todos los lotes boscosos cubiertos de vegetación paramera en condiciones prístinas de conservación, ubicados en la Zona de Recuperación Natural
· Zona de Recuperación Natural: Sector Virihuaca – Páramo de la Negra, subcuenca alta de la Quebrada Zarzales.
· Zona de Recreación: correspondiente a: Laguna Brava, localizada al suroeste del Páramo del Mariño y al final de la carretera de dicho sector. El Rincón de La Laguna, ubicado al este del caserío del mismo nombre y al suroeste del centro poblado La Playa y el Parque India Carú, ubicado al suroeste del centro poblado de Bailadores, en el sitio denominado La Cascada.


Área crítica con prioridad de tratamiento:

Son aquellos espacios del territorio nacional que dada sus condiciones ecológicas, requieren ser sometidas con carácter prioritario a un plan de manejo, ordenación y protección. En el Municipio Rivas Dávila se encuentra el Área crítica con prioridad de tratamiento: Páramo de Virihuaca, con una superficie 125 Has. Según Decreto Ejecutivo: 1306 de fecha 26-11-81, publicado en Gaceta Oficial Nº 32.364 del 30-11-81, es declarado como ABRAE por la intensa intervención agropecuaria en áreas de vocación protectora, actualmente solapada con área del Parque Nacional General Juan Pablo Peñaloza (Corona, 2005).

Condiciones de la Vegetación del Municipio Rivas Dávila

Conocer el tipo de cobertura vegetal, su distribución geográfica, su densidad, el grado de protección que ofrece a la superficie del suelo, su nivel de intervención y su importancia como recurso forestal y energético, permite planificar su uso en forma sostenida para garantizar su evolución, permanencia y disponibilidad en el tiempo actual y futuro. La vegetación es además, un factor que ejerce gran influencia en el desarrollo de los suelos, en el establecimiento y comportamiento climático, en el aumento de los niveles de infiltración y retención de humedad en el interior del suelo; funciones que potencian la producción y el régimen hídrico de las cuencas y sus acuíferos, y además, regulan el ciclo hidrológico.

Bajo los principios de sustentabilidad y del desarrollo armónico, en busca del equilibrio de la disponibilidad natural y las necesidades humanas de la dinámica socioeconómica, se orienta el análisis espacial de esta variable, permitiendo generar un panorama hipotético de las condiciones ambientales en un futuro cercano de continuar el actual manejo ambiental, permitiéndonos orientar estrategias que conduzcan hacia óptimas condiciones para las generaciones futuras. En este orden de ideas, es altamente relevante partir desde la distribución vertical de la vegetación, lo cual denota la amplia diversidad existente, traduciéndose esta característica en un gran potencial para el municipio.

La vegetación se manifiesta en distintos estratos, teniendo primeramente un estrato alto arbóreo y denso, siendo representante del bosque de altura, localizado en la parte montañosa hacia el sur del municipio, sobre topografías con pendientes pronunciadas y suelos generalmente pedregosos en superficie. Dentro de este grupo, un estrato medio de vegetación con alturas inferiores a los seis metros, conforma un bosque bajo, secundario arbustivo, de mediana y alta densidad y protección de la superficie del suelo; un tercer tipo de vegetación está representado por un estrato herbáceo bajo, con alturas menores a un metro, de alta densidad y de mediana protección al horizonte superficial del suelo, y finalmente aparece el estrato más bajo, conformado por una capa de hojarasca, micorrizas y materia orgánica.

En cuanto a la distribución horizontal de la vegetación, la zona boscosa, de mayor porte, altura y cobertura se localiza al sur y al oeste de la cuenca alta del Río Mocotíes, en vertientes y laderas inclinadas y de alta pluviosidad. El bosque secundario, constituido por vegetación arbustiva rala, combinando en algunos casos lotes boscosos altos y pastos, se localiza fundamentalmente en la zona media o de piedemonte; por su parte, los pastos las gramíneas y especies herbáceas se desarrollan mayoritariamente en la zona media y baja (Corona 2005).

Según Sarmiento (1971), en el Municipio Rivas Dávila se verificaron cuatro tipos de vegetación: arbustal siempre verde seco, bosque siempre verde seco, selva nublada montana alta y bosque páramero.


a) Arbustal siempre verde seco: se encuentra muy intervenido, por lo tanto la vegetación original es el producto de la degradación del bosque siempre verde seco. Ocupa por lo general las áreas de más pendientes y expuestas, extendiéndose desde los 2000 m.s.n.m., hasta aproximadamente los 2800 m.s.n.m., con una extensión aproximada de 800 ha.

Su aspecto fisonómico recae sobre un estrato muy abierto de árboles de no más de 6 a 7 mts., bastante ramificado de fuste retorcido, hojas pequeñas y coriáceas, por lo general pertenecientes a la familia de las Mirtáceas; entre las especies reconocidas tenemos la myrcianthes fragrans, myrcia acuminata. Un estrato de arbusto cerrado de aproximadamente 2 a 5 mts de altura, muy homogéneo en su composición florística y por lo general, presenta una forma globosa. Entre las especies más comunes tenemos; la dodonea, de composición viscosa pertenecientes a la familia ericácea como la gaultheria buxifolia. El uso de la tierra en está unidad de vegetación está muy limitado, dedicándose en su mayoría al pastoreo (Corona, 2005).

b) Bosque siempre verde seco: se encuentra mayormente en la vertiente izquierda del Río Mocotíes, a pesar de su alto grado de intervención, aún se consiguen áreas conservadas. La destrucción del bosque ha dado paso a un tipo de sabana o potrero que actualmente está siendo utilizado en ganadería y en agricultura.

En su estructura, está formado por un estrato abierto de árboles de aproximadamente 15 a 18 m de altura en las partes más húmedas y de 12 a 15 m en las laderas más expuestas y de mayor pendiente, que por su color verde oscuro sobresale de un dosel más cerrado de aproximadamente 8 a 12 m. Es muy variado en especies, siendo algunas pertenecientes a la familia de las Ericáceas y Myrtaceas. El estrato inferior de 0 a 5 m está formado por algunas epifitas terrestres, helechos, gramíneas, haciéndose al igual que el estrato anterior, más variado en especies hacia las partes más húmedas (Corona 2005).

c) Selva nublada montano alta: mayormente se encuentra en la vertiente derecha, en los alrededores de la quebrada Mamoncito y La Cascada; es el más representativo de la vegetación del municipio y ha sido poco intervenida, particularmente en los casos que se ha hecho es con fines pecuarios. Su fisonomía se muestra esencialmente en bosques altos continuos, con varios estratos arbóreos, de composición mixta y de gran diversidad, formado por árboles perennifolios y gran variedad de epífitas.

A los 2400 m.s.n.m. y los 2600 m.s.n.m., este tipo de vegetación esta formado por un estrato de árboles entre 15 a 18 m de altura, más denso y con mayor variedad en especies; siendo común encontrar el Podocarpus oleifolius. También se encuentran dos estratos más pequeños formados por especies no emergentes con una gran variedad de arbustos, helechos, lianas y epífitas terrestres.


A mayor altitud entre los 2700 y 2800 m.s.n.m. la selva se empobrece, decrece en altura y se hace menos compleja, puesto que a los 3000 y 3300 m.s.n.m. aparece una pequeña franja formada por bosques bajos, achaparrados, siendo común encontrar la Espeletia nerifolia, y el Senecio flocculidens. En los lugares más secos existe una transición entre la selva y el Páramo, donde se encuentran las especies parameras (Corona, 2005).

d) Bosque paramero: este tipo de vegetación se encuentra en la vertiente derecha, y comienza a aparecer en forma muy abierta y relacionándose con el bosque siempre verde a los 2700 m.s.n.m., especialmente en las laderas de fuerte pendiente, expuesta a la acción de los vientos, en suelos poco profundos y pedregosos. Hacia estos lugares presenta un estrato muy abierto de árboles de no más de 5 mts de altura, muy achaparrados y retorcidos y un estrato más cerrado que constituye la mayor cobertura, formado por arbustos y gramíneas.

Hacia los lugares más húmedos (aproximadamente en los 3100 m.s.n.m.), las condiciones micro-climáticas se hacen más favorables; se presenta un Páramo arbustivo formado por tres estratos: El estrato superior constituido por arbustos y árboles de 3 a 4 mts de altura, muy ramificados y con abundantes líquenes; los elementos reconocidos fueron Bacharis prunifolia, Pernetlia elliptica. Un segundo estrato con arbustos de aproximadamente 1 mts de altura siendo el que ocupa una mayor cobertura formado especialmente por speletia en forma de roseta simple y arbustos como Espeletia Nerifolia, así como algunas spp pertenecientes a las familias de las Ericáceas como la Vaccinium ottonis. (Clory, 1990). El estrato inferior está constituido principalmente por gramíneas y hierbas. Entre las especies reconocidas tenemos la acaena cylindrostachya, Agrostis haenkeana, Geranium meridense, siendo uno de los estratos más ricos en especies (Corona, 2005).


Población, Aspectos Demográficos

Población Económicamente Activa:


El municipio Rivas Dávila contaba con aproximadamente 16.001 habitantes para el año 2001 (Mora, 2004); esta cantidad de personas se encuentran distribuidas en las 7 aldeas que conforman el municipio: Las Playitas, Las Tapias, Otra Banda, Bailadores, Bodoque, San Pablo y Mariño, así como también en la parroquia Gerónimo Maldonado. Los usos agrícola y pecuario son los que predominan en el área y se ubican aproximadamente por debajo de los 3.200 msnm; estos usos consisten en cultivos anuales de piso alto: papa, zanahoria, ajo, fresa, repollo, cebollin y pastizales, introducidos para ganadería de leche en forma intensiva (CORPOANDES, 1993; citado por Duran, 2002).

La población representa el espíritu dinamizador y forjador de los nuevos tiempos para el desarrollo del Municipio Rivas Dávila, por lo que es imprescindible conocer y analizar su tamaño y dinámica, como base de planificación de políticas territoriales. Considerando información del último censo oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE), para el 2001, el Municipio Rivas Dávila contaba con 16.001 hab., mostrando un incremento de 2.609 hab., con respecto a la población de 13.392 hab que poseía en 1990.
Este incremento, en relación con un análisis evolutivo y tendencial de la población del municipio en los últimos cuatro censos, reflejan un crecimiento real de la población de 2,3 % anual, con lo que se permite estimar la población al 2006, ubicándose en aproximadamente 18.511 habitantes.

Crecimiento Poblacional (1971-2001) y Estimación al Año 2006

AÑOS

1971

1981

1990

2001

2006
Municipio Rivas Dávila

8.637

10.318

13.392

16.001

18.511
Fuente: INE (2001). Corona, 2005, Alcaldía del Municipio Rivas Dávila.

Además, La población económicamente activa representa a aquella con potencial laborable ocupada y desocupada en edad adulta, representando a las personas con capacidades de trabajar y que se encuentran trabajando o sin trabajar. De acuerdo a los valores del INE (2001), el total de personas de 15 años o más con potencial laborable en el Municipio Rivas Dávila era de 10.550 personas, de las cuales 5.880 estaban en la fuerza de trabajo ocupado y 4.670 desocupados; resultando una tasa de actividad del 56%.

Población Económicamente Activa 2001
Grupos de edad y sexo
Total
Ocupados
Desocupados

15 a 65
Total
10.550
5.880
4.670
Hombre
5.409
4.509
900
Mujer
5.231
1.371
3860
Fuente: INE 2001. Corona, 2005, Alcaldía del Municipio Rivas Dávila.

Distribución de la población:

La distribución actual de la población del Municipio Rivas Dávila ha sido consecuencia por muchos años de la interrelación de condiciones favorables y adversas frente al desarrollo de las actividades socioproductivas. En principio existió un patrón de distribución similar al de la colonia, una configuración en torno al fondo de valle y explayamiento de los ríos, con una consolidación de asentamientos basados en un ordenamiento longitudinal a lo largo de los cauces y valles intramontanos

En la actualidad, esta configuración adquiere particularidades en razón de la morfología del terreno, como elemento determinante y condicionante en el establecimiento de asentamientos humanos. De igual forma, también se ha orientado la distribución poblacional bajo la influencia de la carretera nacional Trasandina (Troncal 007), la cual constituye el principal eje vial del valle del Río Mocotíes, con interconexiones importantes como Tovar- Bailadores, Bailadores-Las Playitas; Las Playitas-El Delgadito, para luego continuar por el Estado Táchira.

Tendencias de Ocupación del Territorio:

El Municipio Rivas Dávila responde a una dinámica natural de expansión poblacional y espacial propia del dinamismo urbano, lo que amerita el establecimiento de un conjunto de pautas que orienten los nuevos asentamientos y la armonía funcional entre los mismos. Actualmente, en el casco urbano de Bailadores existe un proceso de crecimiento hacia el noreste, comprendido por los sectores Los Barbechos y El Rincón de Los Álvarez, sectores que ante la configuración de los servicios urbanos y la relativa estabilidad del área de emplazamiento, sugieren su consolidación como áreas de expansión, siempre y cuando se defina viable la disposición de los respectivos servicios y se correspondan con las consideraciones ambientales.

De igual forma, en el casco urbano de Bailadores también se manifiestan procesos de expansión hacia las aldeas de Bodoque y San Pablo, en las cuales se evidencia un incremento de actividades residenciales en contraposición a las pocas tierras de vocación agrícola. Adicionalmente, existen nuevos desarrollos en áreas transicionales con vocación agrícola, como es el caso de Mesa de Adrián, Otrabanda, San Pablo y Bodoque; áreas donde debe considerarse pautas de armonización entre nuevos urbanismos y las actividades agrícolas, como una alternativa para salvaguardar las áreas productivas que sustentan la economía municipal y al mismo tiempo garantizar la calidad de vida de la población.

Densidad de la Población:
La densidad de población se corresponde con un valor asociado a la cantidad de habitantes por kilómetro cuadrado presentes en el territorio. Para el año 1990, el Municipio Rivas Dávila registró 71,6 hab/km², mientras que para el año 2001 arrojó el 87,4 hab/km². Esta densidad refleja el incremento de de la concentración de población, particularmente en la parroquia capital.


Estructura Geográfica:
La estructura geográfica de la población del Municipio Rivas Dávila presentan valores de cierta relatividad, debido a que para el 2001 presentó una población urbana de 14.434 hab, representando el 90,21% de la población total, y una población rural de 1.567, representando el 9,79 % . Esta diferencia entre la población urbana y la población rural no se corresponde del todo con la expresión territorial del municipio debido a que define la Parroquia Capital en un todo como urbana; sin embargo en esta convergen diversos sectores que identificados por separado, son propios de contextos rurales con poblaciones inferiores a los 2500 hab. Estas condiciones permiten inferir que la población rural del municipio sea de aproximadamente el 30 %.

Estructura por edad y sexo:
La estructura de la población por edad y sexo representa un parámetro auténtico para la identificación de condiciones poblacionales, en cuanto al grupo de edad dominante, potencial productivo y tendencias. A efectos de ordenamiento territorial, supone el potencial humano para la materialización y ejecución de los procesos inherentes al desarrollo sostenible, así como el potencial participativo y protagónico frente a la gestión del Plan.


División Político Territorial

Red de Centros Poblados


Existen dos tipologías de distribución de asentamientos, característicos del Municipio Rivas Dávila: el generado por la concentración de servicios y actividades en función de un centro poblado de peso político-administrativo, caso de Bailadores y La Playa; y un segundo patrón rural muy disperso, alineado a partir de la carretera Trasandina (Troncal 007) y dinamizado por vías intrarurales para el transporte de la producción agrícola.

Se reconocen como zonas urbanas las definidas por las poligonales urbanas de Bailadores (capital de la Parroquia Capital) y La Playa (capital de la Parroquia Gerónimo Maldonado), las cuales cuentan con lineamientos de organización. Estos centros, en sus áreas circundantes, han propiciado el surgimiento de un nuevo número de asentamientos y centros poblados con inclinación urbana, debido al acelerado proceso de urbanización.


Centros poblados del Municipio Rivas Dávila y sus principales sectores:

Parroquia Capital ciudad Bailadores:

Sectores: La Laguneta, Chita, Naranjal, El Topón, La Plazuela, El Pinar, Calle 11, La Castilla, La Granja, Urb. Democracia (Cementerio), Urb. Bailadores (Casas de Madera), Urb. Las Delicias (Vivienda Rural), Urb. 23 de Enero (Matadero), La Capellanía, El Capador, Nieto, Urb. Toquisay, Urb. Bella Vista, Rincón de Los Álvarez, Los Colorados, Los Barbechos, El Salado, Urb. Efraín Moret, Urb. Don Luis Barón, Sector La Sucia.
Aldea Las Playitas
Sectores: El Delgadito, Verihuaca, Escalá, Marmolejo, Rincón de Las Playitas, Río Arriba, La M, La Cebada, El Camarero, Páramo La Negra, La Hollada Grande, La Bomba.


Aldea Otrabanda

Sectores: Los Espinos, Nirgua, Bello Campo, El Pantano, Capacho, Quebrada Seca, El Hato, Hoja Morada, Sector Los Belandria, Mesa de Guerrero.

Aldea Las Tapias

Sectores: Aguas Termales, Barbecho La Barra, La Rosa, La Cañada, El Tejar, Loma Blanca, El Buque, Potreritos, El Molino, La Mina, El Hatal, Los Quemados, Los Rastrojos, El Rincón, La Meseta, Quebrada Arriba, Loma del Árbol, Monte Arriba, Sector El Grupo, Sector La Capilla.

Aldea Bodoque
Sectores: Agua Azul, Colinas de Bodoque (Bordo Seco), Vega de Bodoque, Loma de Los Duranes, La Vega del Río, Bodoque Abajo, Mesa de Bodoque, El Puente, Rincón de Bodoque (La Cañada), Loma de los Márquez.

Aldea San Pablo

Sectores: Rincón de San Pablo, Lomitas de San Pablo, Camino Nacional, El Cupí, Los Pinos.

Aldea Mariño

Sectores: Mesa de Adrián, Guarapao, Valle Nuevo, Las Trincheras, Loma del Árbol, Bolero, Mesa Alta, El Alto, Buenos Aires, La Hondura, La Sucia, El Barranco, Los Patos, El Alto, Laguna Brava, Los Lirios, Mesa de León, Barrotes, El Borracheral, El Mojón y La Batalla.



Parroquia Gerónimo Maldonado

Capital: La Playa.

Sectores: El Verde, Las Delicias, El Volcán, El Calvario, El Dique, El Rincón de La Laguna, Mesa de La Laguna, El Potrero, El Molino, San Vicente de Ferrer, Pozo Azul, Barrotes, El Arenal, La Periquera, La Marina, Los Rastrojos, Mesa de Los Uvitos


Base Económica del Municipio Rivas Dávila

Condiciones Socioeconómicas:

El territorio del Municipio Rivas Dávila responde a un patrón de ocupación tradicional andino, configurado entre el dinamismo de las actividades agrícola y las bondades y restricciones ofrecidas por el medio natural. Hoy en día, su territorio se constituye como producto social, objeto de ocupación, apropiación y control por diversos agentes y actores sociocomunitarios, con una actividad productiva significativa para la región andina y la nación venezolana, y con una base socioeconómica e institucional que incrementa sus potencialidades y posibilidades de consolidación.

Actividades Productivas en el Municipio Rivas Dávila:

El dinamismo del desarrollo agroproductivo del Municipio Rivas Dávila, asociado a las condiciones edafoclimáticas de la región, ha impulsado la consolidación de sistemas productivos que hoy en día definen la mayor parte de los usos de la tierra orientados a las actividades agropecuarias; alternándose de forma dominante a usos urbanos, turísticos, protectores. Estas condiciones típicas para el valle del Río Mocotíes, estampan a Rivas Dávila una identidad hortícola por excelencia, que adicionalmente se relaciona con potencialidades paisajísticas y áreas productoras de agua; constituyendo una geografía particular de valor ambiental estratégico y atractivo dentro del Estado Mérida.


Partiendo nuevamente de Corona (2005), en el Municipio Rivas Dávila se identifican, las siguientes tipologías de usos de la tierra y actividades económicas:

· Agricultura:
El Municipio Rivas Dávila ha logrado conjugar condiciones agroclimáticas favorables con limitaciones edafológicas y fragilidad ecológica con recursos económicos, para constituir hoy uno de los sistemas agrícolas de mayor producción y competitividad en el mercado regional y nacional. Esta conjunción ha tenido un precio que sólo se ha percibido a mediano y largo plazo y que refiere los enormes esfuerzos de los productores para garantizar la productividad de distintas tierras; asimismo, se ha traducido en diferentes problemas socioambientales como expresión del costo colectivo que se paga por la rentabilidad sectorial.

Ganadería:
La ganadería llegó a constituirse como la segunda actividad económica del municipio; sin embargo, en la última década ha disminuido su extensión superficial para dar paso a emergentes actividades como la floricultura. Pese al descenso en esta actividad, se mantienen algunas unidades productivas sólidas en la parte alta del municipio, identificándose dos sistemas de producción): Ganadería Intensiva y Ganadería Extensiva.

Actividad Turística
El proceso de ordenamiento territorial encuentra en la actividad turística una estrategia para reorientar intervenciones inadecuadas, abrir espacios de competitividad económica, generar recursos alternativos a comunidades y conciliar una nueva concepción de los espacios naturales. Los atractivos turísticos del municipio deben adecuarse para la oferta de servicios e instalaciones básicas e integrarse a un sistema de planificación turística que dinamice la promoción y un recorrido integrado más allá del carácter contemplativo.


INFRAESTRUCTURAS Y SERVICIOS DE EQUIPAMIENTO TERRITORIAL:

Educación:
El Municipio Rivas Dávila posee la ventaja de ser uno de los pocos que cuenta con instituciones educativas en todos los niveles de aprendizaje, tanto preescolar, básica, media, diversificada y hasta universitaria; representando una potencialidad frente a las oportunidades de diversificación económica a partir de la formación de capacidades profesionales diversas para la consolidación y dinamización del aparato productivo del municipio; adicionalmente representa un soporte técnico-institucional para viabilizar la nueva visión socialista y sostenible del territorio.

Salud:
El Municipio Rivas Dávila posee una adecuada red de centros asistenciales en cuanto a su distribución y alcance, mostrando cierto grado de especialización en el sector salud. Cuenta con un hospital urbano tipo I ubicado en Bailadores, el cual ofrece servicios en cinco áreas básicas como: medicina interna, pediatría, ginecología, obstetricia y odontología; adicionalmente, se cuenta con un quirófano para realizar cirugías menores, pero aún no está en funcionamiento. El resto de las aldeas del municipio cuentan con un ambulatorio rural tipo I y en los centros poblados de La Playa y en Las Playitas, existen dos ambulatorios rurales tipo II. Deben destacarse la construcción actual de tres Centros de Diagnóstico Integral en las aldeas San Pablo, Mesa de La Laguna y Las Playitas y la presencia en el casco urbano de Bailadores de dos clínicas odontológicas privadas.

Vivienda:
En el año 2001, el INE censó 4.634 viviendas en el Municipio Rivas Dávila, caracterizadas por dos patrones de organización definidos por las viviendas presentes en Bailadores y La Playa y las viviendas dispuestas en contextos rurales. Las primeras se caracterizan por estar concentradas, ser multifamiliares y en algunos casos unifamiliares, de diferentes materiales de construcción, con la dotación de los servicios básicos y en algunos casos con la fusión de uso residencial con el uso comercial; mientras que las de áreas rurales, se caracterizan por estar muy dispersas, de carácter unifamiliar y en algunos casos multifamiliares, con bajas condiciones higiénicas e irregularidad en los servicios básicos.

Agua Potable:
El municipio cuenta con más de 23 acueductos rurales y urbanos que funcionan a través de la acción institucional de Aguas de Mérida, la Alcaldía, los comités de riego y las comunidades. El servicio que prestan los acueductos en términos generales, puede considerarse bueno. Actualmente en conjunto con el MINAMB se desarrollan viveros forestales para la reforestación de las cabeceras de las microcuencas, así como la negociación de fincas que comprometen distintas nacientes.

· Disposición de Aguas Servidas:
Actualmente se incrementa y mejora la red de cloacas de las zonas urbanas y se planifica la construcción de plantas de tratamiento; sin embargo, las áreas rurales dominantes en el municipio no cuentan con ningún sistema de tratamientos, situación asociada al carácter de dispersión de asentamientos y viviendas. Existen estudios acerca de la calidad de agua en algunas quebradas como La Grande-Zarzales, donde se evidencia alteraciones desde el punto vista física, orgánica y química del recurso, como consecuencia del irracional manejo de agroquímicos y su acarreo directo a las fuentes de agua.

Servicio Eléctrico:

El servicio eléctrico constituye la principal fuente de energía del municipio y representa un aspecto determinante para la consideración de planes de desarrollo; el mismo es administrado y gestionado a través de la Compañía Anónima de Electricidad de Los Andes (CADELA). Mora (2004), de acuerdo a información suministrada por la empresa eléctrica, reconoce que tanto en la capital de municipio como en la de la parroquia el servicio eléctrico llega a gran parte de la población; sin embargo, hay que mencionar que en la población aledaña se presentan casos de inexistencia del servicio eléctrico, mientras que en otros sectores hay problemas de voltaje, falta de postes de alumbrado público y falta de trasformadores por la baja potencia de luz.

Disposición de Desechos Sólidos:
El servicio de recolección de desechos sólidos compete a la Alcaldía del municipio, que a través de unidades automotoras realiza una programación de recorridos para la recolección de la basura. En las áreas urbanas se corresponde con tres veces por semana, mientras que en las zonas rurales la frecuencia de los recorridos es menor, dándose en muchos sectores una frecuencia semanal; por lo que el servicio de recolección se hace extensivo a alrededor del 90% del territorio municipal.

Sistemas de Riego:
El Municipio Rivas Dávila cuenta con la primera infraestructura de riego del Estado Mérida en cuanto a alcance y funcionabilidad. Al 2006 la alcaldía del municipio identifica 55 sistemas de riego, determinándose las cifras de hectáreas bajo riego en 1989, con un total de 2.094 beneficiarios directos y más de 10.000 de forma indirecta.

La mayoría de los sistemas se localizan en los valles del Río Mocotíes y sus tributarios. Buena parte de estos sistemas hidráulicos se utilizan también para proveer agua para consumo domiciliario; en otros casos, ambos usos se contraponen y los sistemas de riego entran en conflicto de uso con los sistemas de abastecimiento domestico. El uso, administración, operación y mantenimiento ordinario de los sistemas de riego esta a cargo de las propias comunidades de usuarios, organizadas en comités de riego.

Vialidad y Accesibilidad:
El Municipio Rivas Dávila cuenta con la ventaja de interconectar a través de su red vial a prácticamente el 100% de su territorio; condición que favorece la movilización social y económica en conjunto con la disposición de servicios básicos. De igual forma, la vialidad ha significado el incremento de impactos ambientales, sobre todo en ecosistemas frágiles y en la intensificación de usos.

La troncal 007, recorre de noreste a suroeste el municipio, interconectando los Estados Mérida y Táchira y representando uno de los tramos más dinámicos y biodiversos de la carretera Trasandina que a lo largo del tiempo ha direccionalizado ejes de poblamiento. La interconexión del territorio municipal se realiza a través de diverso ramales secundarios en su mayoría asfaltados y los intramontanos encementados, engranzonados o de tierra.


Transporte:
El Municipio Rivas Dávila posee una condición nodal de interconexión entre los Estados Mérida y Táchira, lo que le confiere un dinamismo en el flujo de trasporte de pasajeros y carga; flujos que son más intensos con la ciudad de Tovar. La carretera trasandina interconecta todo el municipio y a través de ramales secundarios se comunican diversas aldeas intrarurales. Pese a estas condiciones, existen deficiencias en el servicio de transporte público, tanto en su poca regularidad y costos, como en la deficiencia del mismo.


Organización Institucional
Se encuentran las los siguientes organigramas funcionales: Función Ejecutiva Estructural, Función Ejecutiva Funcional ,Control Político A los Órganos Ejecutivos, Control Fiscal, Control de Planificaciones. (Se encuentran especificadas en los Organigramas Anterior mente descritos en la parte superior del trabajo)
No todos los cargos descritos en los organigramas son ejercidos por lo tanto hace falta personal especializado que cubra dichos cargos por lo tanto algunos de los planes propuestos para la ordenación del territorio en la alcaldía no se desarrollan

Concejos Comunales
En el Municipio Rivas Dávila se encuentran constituidos 60 concejos comunales en total con respecto a todas las aldeas, sin contar a los concejos comunales que se encuentran en proceso de constitución.
Los concejos comunales después de estar constituidos no realizan las actividades para lo que fueron hechos y lo establecido en sus respectivas actas de constitución.

Marco Legal
Se puede destacar que el Municipio Rivas Dávila Esta cumpliendo con lo estipulado en la Ley de Ordenamiento Territorial, ya que las ordenanzas anterior mente nombradas se desarrollan de acuerdo a lo que la misma establece.
La alcaldía crea las ordenanzas, pero la mayoría de ellas no se cumplen, ni se desarrollan a cabalidad o de ninguna Manera.

Reseña Histórica/Conservación del Patrimonio Cultural e Histórico
Municipio Rivas Dávila aspectos representativos frente a su entorno: los patrones culturales al uso de la tierra, las tradiciones culturales a las actividades económicas, la organización comunitaria, los valores socialistas, la visión de futuro, la disposición participativa y los niveles de identidad y arraigo, solidaridad y ciudadanía; expresiones naturales. Y su patrimonio cultural como: Plazas Museos, Plazas Antiguas, Casas Coloniales entre otros.

Se esta perdiendo la imagen colonial, ya que no se conservan las edificaciones ya que son muy antiguas y privadas y sus dueños no contribuyen a conservar este patrimonio, cabe destacar que el alcalde del municipio ha contribuido en su conservación en cuanto al patrimonio publico.

Físico Naturales/ Riesgos y Contaminación.
Clima, Relieve, Suelo, Vegetación, Hidrografía, Flora, Fauna, Recursos Naturales con fines turísticos.
La importancia del análisis del atributo físico natural radica en que al fungir como soporte del territorio, es condicionante y fuerza motriz para el desarrollo de las actividades humanas, en cuanto a la oferta de recurso y la presencia de amenazas naturales. El área comprendida por el Municipio Rivas Dávila, forma parte del sistema de la cadena montañosa de los Andes Venezolanos, caracterizados por presentar grandes variaciones altitudinales. El clima y la hidrografía se combinan para crear condiciones hidroclimáticas que intervienen en la génesis y evolución de los procesos edáficos, en el modelado de las formas que adquiere la superficie terrestre, en la conformación de las diferentes asociaciones vegetales.

Debido a la gran producción agrícola, floricultura existente en el municipio se ha desarrollado un gran nivel de contaminación en consecuencia al uso indiscriminado de productos químicos agrícolas, por lo tanto influyen en la salud de los habitantes del municipio y de los consumidores de dichos productos a nivel nacional e internacional.

Población, Aspectos Demográficos.
Población Total, población por Parroquia, Población Económicamente Activa, Índice de Desempleo, Índice Natalidad, Índice de Mortalidad Infantil, Distribución de la Población por Sexos, Numero de Habitantes y Vivienda
El municipio Rivas Dávila contaba con aproximadamente 18.511 habitantes para el año 2006, esta cantidad de personas se encuentran distribuidas en las 7 aldeas que conforman el municipio. El Municipio Rivas Dávila responde a una dinámica natural de expansión poblacional y espacial propia del dinamismo urbano, lo que amerita el establecimiento de un conjunto de pautas que orienten los nuevos asentamientos y la armonía funcional entre los mismos En la actualidad, esta configuración adquiere particularidades en razón de la morfología del terreno, como elemento determinante y condicionante en el establecimiento de asentamientos humanos.
Como lo podemos notar esta población es económicamente activa, por que predomina la agricultura; pero sin embargo no existe mucho campo profesional ya que es una zona netamente productora y los profesionales emigran a otros lugares en busca de trabajo de acuerdo al área estudiada.

División Político Territorial.
Centros Poblados/Densificación, Congestionamiento
Existen dos tipologías de distribución de asentamientos, característicos del Municipio Rivas Dávila: el generado por la concentración de servicios y actividades en función de un centro poblado de peso político-administrativo, caso de Bailadores y La Playa; y un segundo patrón rural muy disperso, alineado a partir de la carretera Trasandina y dinamizado por vías intrarurales para el transporte de la producción agrícola.
En el casco central hay mucha población aglomerada, por lo tanto esta congestionado el centro a diferencia de las zonas rurales donde hay mucha dispersión de la población; es decir las casa se encuentran lejos unas de otras, por lo tanto es poca población viviendo en esas zonas.

Base Económica (Aspectos Económicas):
Actividad Agrícola, Ganadera, Pesquera, Comercial, Turística, Industrial.
El Municipio Rivas Dávila responde a un patrón de ocupación tradicional andino, configurado entre el dinamismo de las actividades agrícola y las bondades y restricciones ofrecidas por el medio natural. Los atractivos turísticos del municipio deben adecuarse para la oferta de servicios e instalaciones básicas e integrarse a un sistema de planificación turística que dinamice la promoción y un recorrido integrado más allá del carácter contemplativo.
No se aprovecha al máximo el potencial turístico como una fuente de ingreso económico para el municipio; teniendo como prioridad la agricultura.

Infraestructura de Servicio:
A.-Servicios: Educación, Asistencia, Salud, Deporte, Vivienda, Cultural, Político Administrativo, Comercial, Recreativo.
B.-Equipamiento: Acueductos, Cloacas, Electricidad, Internet, Teléfono, Tratamiento de Vialidad, Transporte, Gas.
El Municipio Rivas Dávila posee la ventaja de ser uno de los pocos que cuenta con instituciones educativas en todos los niveles de aprendizaje, tanto preescolar, básica, media, diversificada y hasta universitaria. El Municipio Rivas Dávila posee una adecuada red de centros asistenciales en cuanto a su distribución y alcance, mostrando cierto grado de especialización en el sector salud. El Municipio Rivas Dávila, caracterizadas por dos patrones de organización definidos por las viviendas presentes en Bailadores y La Playa y las viviendas dispuestas en contextos rurales. El municipio cuenta con más de 23 acueductos rurales y urbanos que funcionan a través de la acción institucional de Aguas de Mérida, la Alcaldía, los comités de riego y las comunidades. Actualmente se incrementa y mejora la red de cloacas de las zonas urbanas y se planifica la construcción de plantas de tratamiento. El servicio eléctrico constituye la principal fuente de energía del municipio y representa un aspecto determinante para la consideración de planes de desarrollo. El Municipio Rivas Dávila cuenta con la ventaja de interconectar a través de su red vial a prácticamente el 100% de su territorio. El Municipio Rivas Dávila posee una condición nodal de interconexión entre los Estados Mérida y Táchira, lo que le confiere un dinamismo en el flujo de trasporte de pasajeros y carga; flujos que son más intensos con la ciudad de Tovar.
En sector salud hay solo un medico de guardia en el hospital I de Bailadores. La construcción de viviendas a futuro se debería planificar hacia las zonas despobladas (Zonas Rurales). En cuanto a Acueductos están mejor proporcionados hacia las zonas rurales que en el casco central. Pero en cambio el servicio de cloacas en las zonas rurales no existe y las aguar servidas van al rio zarzales. Hay deficiencia de transporte hacia las zonas rurales.


Conclusión y Recomendaciones


Tomando en cuenta los resultados arrojados por el diagnostico y las distintas consultas con las comunidades organizadas, encontramos que debido al crecimiento de la población y de sus actividades en las últimas décadas, la capacidad de carga del centro poblado de Bailadores empieza a ser sobrepasada, cuyas consecuencia se aprecian en la proliferación de asentamientos anárquicos carentes de servicios básicos y localizados en áreas vulnerables. Sin embargo, es de notar la existencia de áreas estables aledañas a la ciudad, por tal motivo, el plan reseña en la primera estrategia (asignación de usos recomendables al territorio) la localización de espacios que deben ser destinados para el desarrollo urbano sin comprometer tierras de vocación agrícola.

En cuanto al centro poblado La Playa, encontramos que una limitación esta dada por las amenazas naturales; no obstante a través de una adecuada zonificación de riesgos, es posible el establecimiento allí, de una actividad agroindustrial, apoyada por la condición geoestratégica de este centro poblado, diversificando así la economía y aportando un valor agregado a los principales productos del Municipio.

El desarrollo de la estrategia Fortalecimiento y Orientación del Microsistema Urbano Bailadores-La Playa, previo al Plan de Desarrollo Urbano Local, permitiría esclarecer líneas de acción generales que apunten a un crecimiento urbano sostenible, induciendo un proceso de desarrollo endógeno y apuntando al mejoramiento de la calidad de vida, traduciéndose en mayores niveles de seguridad integral, garantía de servicios públicos, eficiente manejo de los espacios urbanos, la promoción de sistemas de producción social y la conservación de los valores culturales de nuestros pobladores.

El Municipio Rivas Dávila forma parte de un contexto rural, eminentemente agrícola y sustentador de la seguridad agroalimentaria del país. Estos escenarios rurales requieren articularse armónicamente con la funcionalidad de los distintos escenarios del municipio, de manera que su intensidad o expansión no comprometa las capacidades y estabilidad de otros, en los que se conjugan áreas de protección, áreas urbanas, áreas turísticas y ABRAE.

Es necesario establecer unas pautas de orientación que garanticen el desarrollo rural en el marco de las capacidades de estos contextos, considerando que se relacionan a comunidades diseminadas, disposición de servicios básicos, áreas frágiles, para garantizar su desarrollo eficiente y perdurable. En la actualidad la irracional expansión de fronteras agrícolas, uso inadecuado de productos químicos y expansión residencial irregular, compromete tierras de vocación agrícola y atentan contra la calidad ambiental y social y la consolidación turística.

Por lo tanto esta estrategia va de la mano con el desarrollo de potencialidades turísticas y la definitiva consolidación del Municipio Rivas Dávila como emporio para el turismo, ya que la mayoría de los atractivos turísticos, tanto naturales como culturales se entrelazan a escenarios rurales, de los cuales forman parte ecosistemas estratégicos, diversidad paisajística y de bellezas escénicas, Que permite direccionar acciones para establecer el impulso del agroturismo y la orientación de la gestión turística integral, por lo que se desarrolla una consideración sistémica de la ruralidad, la comunidad y los paisajes como alianza funcional y productivamente estratégica, y además como alternativa económica de bajo impacto ambiental para el mejoramiento de la calidad de vida de comunidades rurales.

Además, La agricultura ha constituido la principal actividad económica del municipio, sustentando el aparato socioproductivo y el carácter determinante en la seguridad agroalimentaria del país, que soporta el territorio de Rivas Dávila. Esta actividad debe consolidarse y orientarse progresivamente a patrones ecológicamente y socialmente compatibles, a través de la reversión de técnicas y modalidades que por años han comprometido la calidad ambiental y por consiguiente la calidad de vida.

Se ha reconocido incremento de movimientos en masa por la desestabilización de laderas, el incremento de procesos erosivos y empobrecimiento de los suelos, la perdida de cobertura vegetal, la contaminación y disminución de cursos de aguas y ecosistemas, el aumento de problemas de salud asociado a la proliferación anormal de las moscas y la afectación del organismo por contacto con agroquímicos dañinos al ser humano. Todas estas son las consecuencias valoradas como efectos colaterales y secundarios de algunas prácticas agrícolas fundamentadas en la inconciencia y actitud mercantilista de algunos productores, pero que de alguna forma también han sido apadrinadas por el estado venezolano, por la no disposición de un servicio de asesoría técnica y acompañamiento permanente a los productores y la permisividad e inefectiva acción de regulación hacia las transnacionales y empresas privadas, que distribuyen libremente productos prohibidos o desechados por otros países.

Los servicios básicos y la infraestructura representan un conjunto de condiciones que articulan y dinamizan el territorio municipal y al mismo tiempo hacen posible que un conjunto de personas y actividades interactúen funcionalmente de forma constante. La comunidad de Rivas Dávila requiere la existencia de infraestructura y equipamiento adecuado que permita el desarrollo de las actividades espaciales de carácter social, económico y ambiental en función de la demanda que generan el desarrollo integral del municipio.
La consolidación de dicha infraestructura y equipamiento de acuerdo al diagnostico elaborado, se enmarca en una serie de programas y propuestas que buscan lograr el desarrollo de los recursos dentro del territorio, con el único fin de beneficiar a los habitantes y permitir el mejoramiento de la calidad de vida. Si disponemos de comunidades satisfechas en sus necesidades básicas y compenetradas al desarrollo municipal, podremos materializar el resto de estrategias contempladas en el Plan de Ordenación del Territorio.

Las potencialidades de Rivas Dávila, sus limitaciones y sus oportunidades, sólo podrán traducirse en fortalezas para el desarrollo sostenible que garantice la trascendencia ciudadana y ambiental, en la medida que todos los actores sociocomunitarios asuman convincentemente la ejecución del Plan de Ordenación del Territorio.

El plan se constituye como la esencia que identifica la dignidad y vocación de las comunidades del municipio, pero asimismo, la voluntad manifiesta por la Alcaldía Bolivariana de Rivas Dávila para direccionar el futuro armónico y deseado por todos.

Este documento expresa un ejemplo de disposición real al cambio y del vencimiento de patrones tecnóburocratas engendrados del pasado, muestra una experiencia comunitaria e institucional para establecer pautas de vida, de organización territorial y de estilos de desarrollo, todo enmarcado en los principios de convivencia, solidaridad humana y conciencia socialista

Queda de parte de la los entes municipales activar la traducción de este valioso instrumento en acciones y concretas, que reviertan las causas de diversos problemas socio territoriales y funden las bases para un futuro y territorio promisorio, confortable y seguro para todos.

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